El Porsche 911 que está revolucionando Monterey no necesita 700 CV: pesa solo 1.082 kg y tiene ...

Gunther Werks presenta el GXR-Evo, una radical reinterpretación del Porsche 993 con motor bóxer atmosférico, carrocería de ...
16/08/2026

Ignacio Agustin Rojas

Gunther Werks presenta el GXR-Evo, una radical reinterpretación del Porsche 993 con motor bóxer atmosférico, carrocería de carbono, 455 CV y una orientación claramente enfocada al circuito.

Gunther Werks GXR-Evo: un Porsche 911 diferente a todos los demás

Gunther Werks ha presentado en Monterey una de las preparaciones más especiales sobre la base del Porsche 911, y lo ha hecho alejándose de la habitual batalla por conseguir cifras de potencia descomunales. El nuevo GXR-Evo desarrolla 455 CV, pero los combina con un peso de apenas 2.386 libras, unos 1.082 kilos, para crear una máquina en la que cada caballo tiene una importancia enorme. La compañía define este proyecto como una de sus interpretaciones más puras, con una filosofía que busca acercar un coche homologado para carretera al comportamiento de un auténtico vehículo de competición.

El Porsche 993 pierde acero y gana una carrocería de fibra de carbono

La base del GXR-Evo es el Porsche 911 de generación 993, el último 911 producido con motor refrigerado por aire, pero Gunther Werks ha transformado prácticamente por completo su planteamiento. La carrocería original de acero deja paso a una construcción de fibra de carbono que permite ahorrar alrededor de 210 libras, unos 95 kilos, mientras que nuevos elementos aerodinámicos aumentan la carga sobre el eje delantero y trasero. Los pasos de rueda ventilados, el enorme alerón posterior y los diferentes apéndices convierten al clásico alemán en una máquina visualmente preparada para atacar un circuito.

Un interior minimalista donde manda la competición

Aunque el GXR-Evo mantiene la homologación para circular por carretera, su habitáculo está diseñado claramente pensando en los circuitos. El interior prescinde de buena parte de los elementos habituales de un 911 para incorporar un asiento de competición, jaula antivuelco y una instrumentación digital Motec. Incluso la luneta trasera ha desaparecido para dejar espacio a un panel de fibra de carbono y una aleta central, mientras que los gatos neumáticos integrados y el volante de extracción rápida aportan soluciones propias de un coche de carreras.

Un bóxer atmosférico de 4,0 litros que gira hasta las 9.000 rpm

El corazón del GXR-Evo es un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 4,0 litros desarrollado junto a Rothsport Racing, capaz de entregar 455 CV y alcanzar unas espectaculares 9.000 rpm. En lugar de recurrir a turbocompresores para buscar una cifra de potencia superior, Gunther Werks ha apostado por una respuesta inmediata y una conexión directa entre acelerador y motor. El propulsor emplea válvulas de corredera en la admisión para reducir las restricciones al flujo de aire y está asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades de Getrag modificada para adaptarse al carácter del GXR-Evo.

Chasis y frenos desarrollados para dominar un circuito

La filosofía de reducción de peso y precisión continúa en el apartado dinámico. El GXR-Evo equipa frenos de competición Brembo Pista, amortiguadores JRZ ajustables en tres vías y un esquema delantero de doble triángulo desarrollado por Gunther Werks para sustituir los tradicionales McPherson del 993. La combinación busca ofrecer un nivel de control muy superior al de un 911 convencional de aquella época, permitiendo ajustar el comportamiento del coche según el circuito, los neumáticos y las preferencias del conductor.

Nueve años de desarrollo para convertir un 993 en una máquina de circuito

Detrás del proyecto hay nueve años de desarrollo, un periodo que Gunther Werks ha empleado para eliminar todo aquello que consideraba innecesario y concentrarse en la experiencia de conducción. El resultado es un 911 que no pretende competir por la mayor potencia ni convertirse simplemente en una pieza de colección, sino funcionar como una herramienta para disfrutar conduciendo. En plena Monterey Car Week, donde las preparaciones del 911 se han convertido prácticamente en una categoría propia, esa filosofía ayuda al GXR-Evo a diferenciarse de los habituales restomods centrados exclusivamente en diseño y exclusividad.

Los 15 propietarios recibirán un simulador de carreras a juego

La sorpresa más llamativa llega cuando el coche está aparcado: cada uno de los 15 compradores del GXR-Evo recibirá un simulador de conducción desarrollado por Mysim. La estructura utiliza aluminio y paneles de fibra de carbono diseñados para reproducir la estética del Porsche, mientras que el volante también está inspirado directamente en el utilizado por el GXR-Evo. Gunther Werks asegura que el simulador estará configurado para reproducir las características dinámicas del coche, permitiendo a sus propietarios entrenar virtualmente antes de llevar su exclusivo 911 al circuito.

El GXR-Evo demuestra que menos potencia también puede significar más diversión

En un momento en el que buena parte de los restomods y deportivos de edición limitada compiten por cifras de potencia cada vez más exageradas, Gunther Werks ha elegido un camino diferente con solo 455 CV y un peso extremadamente bajo. La combinación de un bóxer atmosférico capaz de girar a 9.000 rpm, transmisión manual, aerodinámica de alta carga y un chasis pensado para circuito sitúa al GXR-Evo más cerca de un coche de carreras matriculable que de una pieza de museo. Y su exclusivo simulador, incluido para los apenas 15 clientes que tendrán acceso al modelo, añade un componente tecnológico poco habitual en este tipo de preparaciones basadas en el clásico Porsche 911.