El BMW M5 F10 se encuentra en zona escandinava culminando las pruebas de invierno, donde ha perdido su camuflaje plástico, para dejar su carrocería protegida con la pintura de diseño sicodélico.
Gracias a esto, BMW nos permite ver que los M5 (y quizás los Serie 5 con pack M) contarán con parachoques delanteros y traseros más grandes, paso de rueda ensanchado y entradas de aire sobredimensionadas.
El BMW M5, que no llegará antes de 2011, llevará un sistema de frenado más potente que el actual. El motor sería el nuevo motor V8 de 4,4 litros y doble turbo con 555 HP (el mismo de las X5 M y X6 M), que lo dejan 1 caballo por debajo del Cadillac CTS-V y 16 HP abajo del Audi RS6. Sin embargo, esto no significa que sea menos rápido o efectivo.
Así es el anticipo a la quinta generación de uno de los deportivos más reputados de la casa de Baviera. Su debut al público será en el Salón de Shangai.