La invasión de marcas chinas en Europa ha cambiado por completo el mercado de los SUV asequibles, pero ahora una firma coreana quiere demostrar que todavía tiene mucho que decir. El nuevo KGM Torres Hybrid, anteriormente conocido bajo la marca SsangYong, aterriza con una receta muy clara: precio competitivo, gran espacio interior y un sistema híbrido desarrollado con tecnología de BYD. Todo ello en un segmento donde modelos como el Toyota RAV4, Honda CR-V o Skoda Kodiaq dominan desde hace años.
Aunque el nombre KGM todavía resulta desconocido para muchos conductores europeos, la marca lleva décadas vendiendo vehículos robustos y económicos. El Torres mantiene parte de esa filosofía gracias a una construcción más tradicional que la mayoría de SUV modernos, utilizando una estructura de carrocería sobre bastidor en lugar de un monocasco convencional. Sin embargo, esta nueva versión híbrida abandona la tracción total y apuesta exclusivamente por la tracción delantera para mejorar eficiencia y reducir costes.
Con 4,7 metros de largo, el Torres transmite una presencia contundente en carretera. Su diseño cuadrado, musculoso y con guiños todoterreno recuerda a los clásicos SUV coreanos de principios de los 2000, pero actualizado con una estética moderna y detalles tecnológicos. Además, el enorme maletero de más de 700 litros se convierte en uno de sus argumentos más sólidos frente a rivales directos mucho más caros.
Uno de los aspectos más llamativos del KGM Torres Hybrid es que, aunque el coche es coreano, el sistema híbrido tiene origen chino. La marca utiliza una adaptación de la tecnología híbrida enchufable de BYD, pero transformada en un sistema híbrido convencional. El conjunto combina un motor turbo de gasolina de 1.5 litros con una batería Blade LFP de 1,83 kWh y una transmisión automática de seis velocidades, desarrollando un total de 177 caballos de potencia.
El gran atractivo del Torres aparece cuando se analiza su precio. Arranca en 35.995 libras esterlinas en Reino Unido, unos 3.000 menos que varios de sus rivales europeos. Además, llega muy equipado desde serie con asientos calefactables y ventilados, tapicería de cuero, iluminación ambiental y un interior amplio pensado para familias. La relación entre tamaño, equipamiento y precio es una de las mejores del segmento híbrido actual.
En el interior, el Torres apuesta por un diseño moderno con detalles en color cobre que intentan elevar la sensación premium. Aunque algunos materiales cumplen correctamente, otros dejan claro que sigue siendo un SUV orientado al ahorro. Algunos plásticos duros, mandos poco refinados y un sistema multimedia algo lento revelan rápidamente dónde KGM ha reducido costes para mantener un precio competitivo.
Donde realmente sorprende es en el espacio disponible. Las plazas traseras ofrecen muchísimo espacio para piernas y cabeza, mientras que el maletero se posiciona entre los mejores de su categoría. Además, el comportamiento dinámico resulta mucho más refinado de lo esperado. La suspensión filtra bien las irregularidades y el sistema híbrido trabaja con una suavidad destacable, especialmente teniendo en cuenta que utiliza una plataforma más tradicional que muchos SUV modernos.
Sin embargo, el Torres Hybrid tiene dos debilidades importantes que podrían limitar su éxito. La primera es su escasa capacidad de remolque. A diferencia de los antiguos SsangYong, famosos por remolcar caravanas y circular fuera del asfalto, este nuevo híbrido apenas puede arrastrar 1.300 kg y pierde mucha capacidad al contar únicamente con tracción delantera. Para muchos clientes tradicionales de la marca, esto puede ser una decepción importante.
La segunda gran crítica llega con el consumo real. Aunque sobre el papel homologa 46,1 mpg en ciclo WLTP, en condiciones reales apenas supera los 35 mpg en autopista, una cifra discreta para un SUV híbrido moderno. Esto hace que rivales como el Skoda Kodiaq o incluso varios modelos chinos terminen siendo opciones más equilibradas. Aun así, el KGM Torres Hybrid demuestra que Corea todavía puede competir cara a cara contra el avance chino en el segmento SUV asequible.