El Toyota Corolla prepara una transformación radical para su decimotercera generación, que está prevista para debutar durante 2027 y llegar como modelo 2028 en algunos mercados. La gran novedad estaría en una estrategia que permitiría ofrecer el mismo modelo con motor de gasolina, sistema híbrido, híbrido enchufable (PHEV) y propulsión 100 % eléctrica. Esta información procede de los primeros datos sobre el próximo Corolla y de análisis de medios especializados, por lo que Toyota todavía no ha confirmado públicamente todas las versiones ni sus especificaciones definitivas.
La próxima generación estaría diseñada sobre una evolución de la arquitectura TNGA-C, con una plataforma preparada para integrar diferentes sistemas de propulsión sin modificar radicalmente el espacio destinado a los ocupantes. El planteamiento permitiría a Toyota mantener una versión convencional para los mercados donde el motor de combustión sigue teniendo peso, ofrecer un híbrido de nueva generación como alternativa de bajo consumo y sumar por primera vez al Corolla un PHEV y un eléctrico de batería. El concepto presentado por Toyota en el Japan Mobility Show 2025 ya apuntaba precisamente hacia una arquitectura capaz de adaptarse a diferentes tecnologías.
Uno de los elementos que más expectación genera es el futuro sistema híbrido. Las informaciones disponibles apuntan a un nuevo motor de gasolina de 1,5 litros asociado a un sistema eléctrico, con una eficiencia que podría superar la del actual Corolla Hybrid. Como referencia, el Corolla Hybrid 2027 que Toyota vende actualmente en Estados Unidos utiliza un 1.8 de cuatro cilindros y el sistema híbrido de quinta generación, con 138 CV combinados y hasta 50 mpg combinados en determinadas versiones. El futuro modelo, por tanto, supondría una evolución importante, aunque sus cifras definitivas todavía no están confirmadas.
La variante 100 % eléctrica sería uno de los mayores cambios en la historia del Corolla. Las informaciones actuales apuntan a que podría ofrecer configuraciones de uno o dos motores y una autonomía de al menos 250 millas, equivalentes a unos 400 kilómetros, aunque Toyota todavía no ha confirmado oficialmente estas cifras para un Corolla EV de producción. El PHEV también tendría una batería de mayor capacidad que el híbrido convencional para permitir una utilización eléctrica más prolongada, siguiendo la estrategia de ofrecer diferentes soluciones según las necesidades de cada mercado.
El cambio también podría afectar a la propia carrocería. El próximo Corolla podría abandonar parcialmente la clásica silueta de tres volúmenes para adoptar un formato fastback o liftback, inspirado en el concepto mostrado por Toyota. Esta solución permitiría conservar la imagen de berlina y, al mismo tiempo, ganar practicidad en el acceso al maletero. Algunos informes apuntan además a un habitáculo más moderno, con pantallas de mayor tamaño y un diseño más limpio, aunque estos elementos también deben considerarse previsiones hasta que Toyota presente el modelo definitivo.
La estrategia tiene sentido para un modelo con la historia del Corolla: en lugar de obligar a todos los clientes a elegir una única tecnología, Toyota podría mantener gasolina, híbrido, PHEV y eléctrico dentro de una misma familia. El movimiento encaja además con la actual estrategia de la marca de ofrecer diferentes tecnologías de electrificación en función de cada mercado. De hecho, el Corolla 2027 ya demuestra esa filosofía con versiones de gasolina e híbridas, mientras Toyota amplía simultáneamente su gama de eléctricos con modelos como el bZ y el C-HR eléctrico.