Entre sus principales atributos, el venidero M3 GTS-R pudiera ser de color negro mate, adornado con un labio frontal muy bajo y agresivo, salpicaderas traseras ensanchadas y rines de aleación de aluminio de muy bajo peso. Pero no todo quedará ahí, ya que incorporará una importante cantidad de elementos de fibra de carbono adicionales al toldo, como el cofre y el alerón trasero, para mantener el peso al mínimo posible.
Bajo el cofre, el sedoso V8 de 4.0 litros dará pié a un mucho más rabioso y contundente 4.4 litros, con la potencia elevada a no menos de 450 caballos. Esta maravilla de la ingeniería trabajará en combinación con una caja robotizada de 7 velocidades, muy parecida a la actual M-DCT pero reforzada y con un cerebro mucho más veloz que la caja normal.
Otras novedades en el M3 GTS-R contemplan la integración de un sistema de recuperación de energía durante el frenado (KERS, kinetic energy recovery system) que le inyectaría vitaminas adicionales al motor. Este sistema también lo llevará el futuro M5. No queda más que esperar.