Fueron 30 productos recién salidos al mercado del Viejo Continente los que calificó el EuroNCAP en el año 2009, siendo los primeros cuyos controles de estabilidad fueron puestos a prueba en una simulación de una maniobra evasiva.
Un mecanismo se encarga de mover el volante automáticamente en cada una de las múltiples pasadas por una pista, que se repiten hasta 60 veces según anuncia el organismo. Variables como el ángulo de la dirección al efectuar la maniobra cambian entre prueba y prueba, y si el auto de turno lo permitía también se comparaba el desempeño con el control de estabilidad apagado (en algunos esto no se puede hacer siendo posible únicamente deshabilitar el de tracción).
Llama la atención que en algunos productos como el Volvo XC60, el Volkswagen Tiguan o el Toyota iQ, por mencionar algunos, la evaluación se llevó a cabo con un accesorio adicional instalado en el lugar de los parachoques y que aparentemente evita un volcamiento, mientras que en otros autos realizaron los ensayos sin la presencia de este elemento.
La buena noticia es que la totalidad de los resultados fueron positivos, con la aprobación de los 30 controles de estabilidad. Los vehículos presentes en esta nueva iniciativa del EuroNCAP fueron los siguientes:
Audi A4
Audi Q5
BMW X1
Chevrolet Cruze
Citroën C3 Picasso
Honda Accord (versión europea)
Honda Civic
Honda Insight
Honda Jazz/Fit
Hyundai i20
Kia Soul
Mazda3
Mazda6
Mercedes-Benz Clase E
Mitsubishi Lancer
Opel Insignia
Peugeot 3008
Renault Grand Scénic
Skoda Superb
Subaru Impreza
Suzuki Alto
Toyota Avensis
Toyota iQ
Toyota Prius
Toyota Urban Cruiser
Volvo XC60
Volkswagen Golf
Volkswagen Polo
Volkswagen Scirocco
Volkswagen Tiguan