Siendo ambas parte de la división más enfocada al lujo del Grupo Fiat, además de tener modelos vigentes que ya comparten algunos propulsores, no es de extrañarse que se empiece a especular fuertemente acerca de probables desarrollos que beneficiarían a la tradicional Maserati.
Una de las características que es urgente corregir en los tiempos que corren, más con los avances que muestran competidores como, por ejemplo, Porsche, es la eficiencia a nivel de emisiones y consumo de combustible, que pese a no ser un factor determinante en la compra de un vehículo de este tipo –aunque con la atención que se le da a este aspecto últimamente tal vez empiece a serlo- resulta siendo importante para cumplir con reglas que controlen los niveles de contaminación registrados en promedio por el portafolio de carros de cada fabricante.
La próxima generación de los modelos de Maserati (no se especifica cuáles podrían ser los primeros) incorporarían un sistema de propulsión híbrido que estaría complementado por la especial atención que se le pondrá al peso, que tendrá que ser menor que en los carro que aún se venden.