Ford lleva meses generando expectativas con el Fathom, su futura pick-up eléctrica de precio asequible. La compañía había prometido un vehículo difícil de encasillar y con una silueta completamente nueva. Sin embargo, las primeras imágenes de los prototipos muestran algo diferente. Dos unidades camufladas fueron fotografiadas durante las pruebas de altas temperaturas cerca de Las Vegas. A pesar del camuflaje, el Fathom parece una pick-up de cuatro puertas bastante convencional.
El diseño visible presenta una cabina doble, una posición relativamente baja y una caja trasera corta y cuadrada. También se aprecia un capó tradicional, aunque todavía existen muchas zonas ocultas bajo el camuflaje. La parte más interesante podría estar precisamente en el frontal. Ford ha trabajado mucho en la aerodinámica del Fathom y todo apunta a que tendrá una zona delantera más redondeada de lo que sugieren los prototipos. Los faros situados en una posición baja son una de las pistas que podrían anticipar ese diseño.

Aunque el exterior parece menos revolucionario de lo anunciado, el Fathom podría marcar diferencias importantes por su tecnología. Ford asegura que ofrecerá más espacio para los pasajeros que un Toyota RAV4, sin contar la capacidad de la caja trasera ni el maletero delantero. Todas las versiones tendrán BlueCruise y carga bidireccional, mientras que el habitáculo contará con una pantalla de gran tamaño, Apple CarPlay y Android Auto de serie.
Todavía quedan muchos datos por conocer. Los prototipos han sido vistos conectados a cargadores de Tesla, lo que podría indicar que el Fathom utilizará de forma nativa el conector NACS, aunque Ford todavía no lo ha confirmado. Tampoco se conocen la capacidad de la batería, la potencia de carga o la autonomía definitiva. Estos datos serán fundamentales para saber hasta qué punto la futura pick-up puede competir con otros vehículos eléctricos del mercado.
La verdadera innovación podría encontrarse en la plataforma Universal Electric Vehicle (UEV). Ford utilizará una batería estructural con celdas LFP prismáticas que forma parte del suelo del vehículo. Según la compañía, esta arquitectura necesita un 20 % menos de piezas, un 25 % menos de elementos de fijación y un 15 % menos de tiempo de montaje que un automóvil convencional. Es una solución pensada para reducir costes y simplificar la fabricación.
El sistema de producción también resulta diferente. Ford ha diseñado un proceso denominado “assembly tree”, en el que las secciones delantera, trasera y de la batería se construyen por separado. Además, grandes piezas de aluminio sustituyen a numerosos componentes pequeños. La plataforma UEV podría utilizarse en vehículos compactos, SUV de tamaño medio, modelos de tres filas y furgonetas. La flexibilidad de esta arquitectura será una de las claves para conseguir un vehículo eléctrico económico.

Ford ya ha confirmado que prepara cuatro modelos adicionales basados en la plataforma UEV. Uno de ellos podría ser un nuevo Escape eléctrico, cuya llegada se espera para 2029, aunque todavía no existe una confirmación definitiva sobre todos los futuros modelos. Esto demuestra que el Fathom no será un proyecto aislado, sino el punto de partida de una nueva generación de vehículos eléctricos diseñados para reducir costes.
La estrategia también explica por qué el Fathom podría parecer menos radical de lo esperado. Ford parece estar reservando la revolución para elementos que el conductor no ve. La plataforma, la batería estructural y el proceso de fabricación pueden tener más importancia que una carrocería llamativa. Si la marca consigue reducir los costes sin sacrificar espacio, tecnología y capacidad de uso, el resultado podría ser mucho más importante que cualquier diseño futurista.
Por ahora, el Fathom continúa siendo un proyecto rodeado de incógnitas. Su precio objetivo cercano a 30.000 dólares lo convertiría en una de las pick-up eléctricas más accesibles del mercado, pero todavía falta conocer su autonomía, batería, carga y prestaciones. Además, los prototipos actuales demuestran que Ford podría haber optado por una apariencia mucho más tradicional de la anunciada inicialmente. La gran revolución del Fathom quizá no esté en cómo se ve, sino en cómo se fabrica.