Para finales de la década de los noventa, la planta de ensamblaje de Michigan era una de las más rentables para el grupo con la producción de la Ford Expedition y la Lincoln Navigator.
Sin embargo, debido a las condiciones de la economía y el mercado estadounidense, se dejarán de producir estos enormes modelos para dar paso a la producción del nuevo Focus de plataforma global (europeo). Además, para 2011, saldrá de la línea de producción una variante eléctrica de baterías del mismo auto, representando el primer Ford completamente eléctrico de producción en serie de su historia.
En palabras de Mark Fields, presidente de Ford Americas, “Estamos cambiando de ser una compañía enfocada casi por completo a las grandes camionetas a una con productos mucho más balanceados, con mayor calidad, más pequeños y de mayor eficiencia de combustible, híbridos e incluso autos eléctricos. Mientras nuestros clientes emigran hacia vehículos más eficientes, ahí estaremos para proporcionarles los vehículos que ellos necesitan”.
Además, esta inversión asegurará el trabajo de los cerca de 3,200 empleados de la fábrica, incluso llegando a necesitar algunos más que se trasladarán de la planta de Wayne.