Ford podría estar preparando el regreso de uno de sus SUV más descomunales. La compañía estudia un modelo más grande que la actual Expedition, con posible llegada a producción en 2029 y una tecnología de propulsión eléctrica de autonomía extendida (EREV). Aunque el nombre Excursion todavía no está confirmado, la fórmula encaja con el histórico todoterreno que Ford fabricó entre 2000 y 2005. Aquella enorme carrocería derivada de la Super Duty llegó a ofrecer espacio para hasta nueve ocupantes y una capacidad de carga y remolque extraordinaria, convirtiéndose en uno de los SUV más grandes del mercado estadounidense.
La posible nueva generación ocuparía un lugar por encima de la Expedition y recuperaría el concepto de un SUV extragrande pensado para familias numerosas, viajes y trabajos de alta exigencia. Para entender sus dimensiones, la Excursion de 2005 alcanzaba los 5,751 milímetros de longitud y tenía una batalla de 3,480 mm, mientras que la actual Expedition MAX ronda los 5,631 mm de largo. Es decir, el modelo histórico todavía era aproximadamente 12 centímetros más largo. Ford puso fin a su producción después del año modelo 2005 para liberar capacidad industrial destinada a las F-250 y F-350, mientras el enorme consumo de sus motores también la convirtió en objetivo de críticas medioambientales.
La gran diferencia de un hipotético regreso estaría bajo la carrocería. En lugar de recurrir exclusivamente a motores de gasolina o diésel, Ford apostaría por un sistema EREV, en el que los motores eléctricos se encargan de mover las ruedas y un motor de combustión actúa principalmente como generador para suministrar energía adicional. Esta solución permitiría utilizar la batería durante los desplazamientos cotidianos y recurrir al generador en trayectos largos o cuando las necesidades de energía aumenten, algo especialmente interesante en un SUV de grandes dimensiones destinado a remolcar cargas pesadas.
La estrategia no sería un movimiento aislado. Ford está aumentando su apuesta por los sistemas de autonomía extendida para vehículos de gran tamaño y la próxima generación de la F-150 Lightning será uno de los principales ejemplos, con una arquitectura EREV y un objetivo de autonomía total superior a 700 millas. Un SUV de tamaño superior a la Expedition podría beneficiarse de la misma tecnología para combinar conducción eléctrica, capacidad de remolque y autonomía para recorrer largas distancias sin depender de una batería gigantesca.
Otro elemento clave aparece en Tennessee, donde Ford prepara una importante reorganización industrial. La planta de camiones tiene previsto comenzar a fabricar nuevos productos en 2029, aunque la compañía no ha confirmado públicamente que el hipotético SUV EREV vaya a producirse allí. Por el momento, las camionetas previstas para estas instalaciones están más definidas, mientras que el gran SUV continúa siendo un proyecto sin especificaciones oficiales, precio, nombre definitivo o fecha de lanzamiento confirmada. Precisamente por eso, el regreso de la denominación Excursion sigue siendo una posibilidad y no una certeza.
Un nuevo Ford Excursion representaría, en cualquier caso, una reinterpretación radical del concepto original. El modelo de principios de siglo utilizaba una arquitectura de vehículo pesado y motores convencionales para ofrecer enormes capacidades, mientras que su posible sucesor utilizaría propulsión eléctrica con autonomía extendida para mantener esa filosofía de utilidad desde una perspectiva mucho más moderna. Si Ford consigue combinar el espacio de un SUV gigantesco con la respuesta inmediata de los motores eléctricos y una autonomía suficiente para viajar o remolcar, podría crear una propuesta especialmente atractiva para quienes consideran insuficiente incluso una Expedition MAX. 2029 aparece así como el año clave para saber si la Excursion realmente vuelve a la carretera.