Aunque es un sedán de lujo refinado, la versión híbrida ofrece muy poca mejora en consumo frente al modelo a gasolina. Además, su precio supera los $113,000, lo que lo vuelve difícil de justificar.
Tiene estética deportiva inspirada en el WRX, pero su motor de 147 hp y falta de transmisión manual lo hacen poco emocionante. También es caro frente a rivales europeos.
Difícil de clasificar: ni SUV real ni hatchback práctico. Su motor débil y aceleración lenta lo dejan atrás frente a competidores como el Juke o el Puma.
Un deportivo impresionante, pero con precios que superan $113,000 (y más de $200,000 en versión Nismo). Frente a rivales como el 911 o el Corvette, su valor es debatible.
Pequeño monovolumen con motor de menos de 70 hp y diseño muy básico. Funciona para ciudad, pero no es ideal para viajes o uso intensivo.
SUV compacto con poca potencia, tracción solo delantera y seguridad cuestionada frente a rivales del mismo segmento.
Aunque espacioso y bien equipado, ha tenido problemas de fiabilidad desde 2019, incluyendo fallas en transmisión, frenos y electrónica.