El Toyota Sprinter Trueno AE86 se volvió un ícono del automovilismo japonés. Sus líneas cuadradas, faros retráctiles y proporciones simples lo convirtieron en un clásico instantáneo, además de un favorito del drift.
El Toyota Celica Supra combinó elegancia y deportividad. Su silueta en cuña invertida y detalles como las persianas traseras le dieron una presencia muy moderna para su época.
El Toyota Celica A60 popularizó los faros retráctiles dentro de la gama. Su versión liftback, con gran ventanilla lateral y líneas limpias, es una de las más recordadas visualmente.
El Toyota Prius cambió totalmente la imagen del modelo. Con techo bajo, líneas agresivas y proporciones deportivas, pasó de ser puramente funcional a realmente atractivo.
El Toyota GR Yaris es compacto pero agresivo. Guardabarros ensanchados, tomas de aire grandes y carrocería específica le dan un look de rally muy distintivo.
El Toyota GR Corolla llevó el concepto aún más lejos. Sus pasos de rueda anchos, triple escape y estética extrema lo convierten en uno de los hatchbacks deportivos más llamativos de Toyota.
El Toyota Crown Sport mezcla hatchback y crossover con una silueta baja y deportiva. Sus colores fuertes y detalles aerodinámicos muestran una nueva dirección de diseño en Toyota.
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