Chevrolet creó el Avalanche como una pick-up de doble cabina capaz de difuminar la frontera entre el habitáculo y la zona de carga. Su elemento más característico era el Midgate, un sistema que permitía abatir parte de la pared situada detrás de los asientos traseros para ampliar considerablemente la superficie útil.
Sin embargo, el concepto fue perdiendo fuerza con el paso de los años. En 2011 las ventas cayeron un 2,6 % hasta las 20.088 unidades, y General Motors terminó poniendo punto final al modelo después del año 2013.
El Avalanche nunca tuvo un sustituto directo con aquella misma configuración. Hoy, los ejemplares usados despiertan interés precisamente por esa combinación poco habitual de habitáculo de cinco plazas y caja de carga ampliable, una solución que sigue siendo difícil de encontrar en el mercado.
La Ford Ranger fue durante décadas una de las grandes referencias entre las pick-ups compactas en Norteamérica. Sin embargo, Ford decidió poner fin a sus ventas para clientes particulares después del año modelo 2011, aunque existió una breve producción posterior destinada exclusivamente a flotas.
El último ejemplar de aquella generación salió de la línea de montaje el 15 de diciembre de 2011, dejando a Ford sin una pick-up compacta en Estados Unidos y Canadá durante años.
La ausencia se prolongó durante siete años, un periodo en el que quienes buscaban una camioneta de tamaño contenido tuvieron que recurrir a modelos de otros fabricantes, vehículos usados o pick-ups de mayor tamaño. Finalmente, Ford recuperó el nombre Ranger con una nueva generación para volver a competir en el segmento.
La Dodge Dakota ocupó durante aproximadamente un cuarto de siglo una posición intermedia entre las pick-ups compactas y las de tamaño completo. Su planteamiento permitía disponer de una camioneta más manejable que una gran pick-up estadounidense sin renunciar a unas capacidades superiores a las de los modelos más pequeños.
La tercera generación, sin embargo, sería la última. La unidad final salió de la cadena de montaje el 23 de agosto de 2011, poniendo fin a una trayectoria de 25 años.
Chrysler no desarrolló posteriormente una sucesora directa, dejando a Ram sin representación propia en ese segmento durante más de una década. Mientras sus rivales continuaban actualizando sus pick-ups compactas y medianas, quienes buscaban una Dakota tuvieron que recurrir al mercado de ocasión.
Pocas pick-ups han sido tan particulares como el Chevrolet SSR. General Motors combinó una carrocería inspirada en los hot rod clásicos con una capota rígida retráctil y una pequeña zona de carga abierta. El resultado fue un vehículo difícil de clasificar y prácticamente imposible de confundir con cualquier otro modelo.
La aventura fue muy breve. El último SSR salió de la fábrica el 17 de marzo de 2006, después de apenas tres años de producción.
Las ventas no consiguieron sostener el proyecto y Chevrolet nunca desarrolló un sucesor directo. Con el paso del tiempo, aquella combinación de diseño retro, motor de altas prestaciones y caja de carga se ha convertido precisamente en su principal atractivo, hasta el punto de que algunos coleccionistas buscan unidades en buen estado.
Suzuki nunca desarrolló una plataforma propia para una pick-up mediana en Norteamérica. En su lugar, recurrió a un acuerdo con Nissan para comercializar una versión basada en la Nissan Frontier, que recibió el nombre de Suzuki Equator.
La estrategia tuvo una vida muy corta. Suzuki retiró el modelo de los concesionarios canadienses en 2010 y posteriormente desapareció de los concesionarios estadounidenses en 2012.
El principal problema era su escasa diferenciación. Más allá de los emblemas y algunos detalles específicos, la Equator mantenía una relación demasiado evidente con la Frontier. Para muchos compradores, optar por el modelo original resultaba una alternativa más lógica, mientras que Suzuki nunca llegó a construir una identidad propia alrededor de aquella pick-up.
Mitsubishi intentó ampliar su gama norteamericana con una pick-up mediana basada en la Dodge Dakota. El resultado fue la Mitsubishi Raider, un modelo pensado para complementar una oferta dominada principalmente por turismos y vehículos de tamaño compacto.
La producción comenzó en 2005 y terminó el 11 de junio de 2009, por lo que la Raider permaneció en el mercado durante menos de cuatro años.
La camioneta no logró consolidarse frente a rivales con una trayectoria mucho más fuerte en el segmento. Además, su parentesco con la Dakota era evidente, lo que dificultaba que Mitsubishi pudiera construir una identidad propia alrededor del modelo. Desde entonces, la marca no ha recuperado una pick-up para el mercado norteamericano y ha centrado su estrategia en turismos y SUV.
Ford encontró una fórmula diferente con el Explorer Sport Trac, una combinación de SUV y pick-up que utilizaba la base del Explorer para ofrecer una cabina de cuatro puertas junto a una auténtica caja de carga abierta.
El modelo se comercializó entre los años modelo 2001 y 2010, y la producción terminó en octubre de 2010. Durante casi una década representó una alternativa para quienes querían el espacio y la comodidad de un SUV sin renunciar a las posibilidades de transporte de una pick-up.
Ford no volvió a recuperar exactamente aquella fórmula. El Sport Trac quedó como uno de los ejemplos más interesantes de la época en la que los fabricantes experimentaron con vehículos situados entre dos categorías, mucho antes de que las actuales pick-ups de estilo crossover comenzaran a ganar protagonismo.