El Toyota Camry ofrece tracción total desde 2020 en determinadas versiones del mercado estadounidense, una opción que permite mejorar la motricidad cuando el asfalto pierde adherencia. Según Toyota, su sistema puede enviar hasta el 50 % del par motor a las ruedas traseras cuando las condiciones lo requieren. Esta capacidad resulta especialmente útil al circular por calles nevadas, caminos de grava o accesos sin limpiar después de una tormenta. Además, la disponibilidad en varios acabados permite elegir una versión con AWD sin tener que recurrir necesariamente a la más cara de la gama.
El Toyota Crown destaca porque la tracción total forma parte de su equipamiento de serie en Estados Unidos. La marca ofrece dos configuraciones: Electronic On-Demand All-Wheel Drive y Full-Time Electronic All-Wheel Drive, dependiendo de la versión. Esto significa que el comprador no necesita pagar un extra para enviar fuerza a las cuatro ruedas. Su carrocería elevada respecto a una berlina tradicional también puede resultar atractiva para quienes buscan una alternativa a un SUV sin renunciar al formato de turismo.
El Toyota Prius también puede incorporar tracción total AWD en determinadas versiones, una característica que rompe con la idea de que este híbrido está pensado únicamente para circular por ciudad y carreteras despejadas. El sistema Electronic On-Demand AWD utiliza un motor eléctrico trasero para ayudar a impulsar el coche cuando se necesita más adherencia. Sin embargo, la tracción total es opcional y no está presente en todos los acabados. Quienes vivan en regiones con nieve frecuente deben comprobar que la unidad elegida incluye esta configuración.
El Hyundai Sonata llegó a ofrecer tracción total como opción en determinadas versiones SEL del mercado estadounidense, con un sobreprecio citado de unos 1.500 dólares en la información de AutoGuide. Esa posibilidad permitía conservar el habitáculo espacioso y el maletero de una berlina mediana sin tener que pasar a un crossover para afrontar condiciones invernales. La disponibilidad depende del año modelo y de la configuración comercial concreta, por lo que conviene comprobar las especificaciones antes de buscar una unidad nueva o usada.
El Kia K5 ofrece tracción total en la versión GT-Line AWD dentro de la gama estadounidense descrita por AutoGuide. La estrategia de Kia es más restrictiva que la de Toyota: quien quiera esta configuración debe escoger ese acabado concreto, que combina la tracción a las cuatro ruedas con una estética de aspecto deportivo. La referencia de precio publicada en la fuente era de 29.590 dólares, aunque corresponde a información de años anteriores y no debe interpretarse como una tarifa actual. Para quienes necesitan más agarre en invierno, la principal ventaja es poder mantener el formato de berlina sin recurrir a un SUV.
El Mazda3 sedán también se ha ofrecido con tracción total, aunque no está disponible en todas las versiones ni con todas las motorizaciones. La información de AutoGuide sitúa el acceso a AWD en acabados superiores, como el Carbon Edition con motor 2.5, y también en la variante turbo. La ventaja es que el Mazda3 puede combinar un tamaño compacto, un interior cuidado y una conducción ágil con mayor capacidad de tracción sobre superficies deslizantes. El inconveniente es que no basta con elegir el acabado básico y añadir un extra: hay que seleccionar una configuración compatible.
El Nissan Altima ofreció tracción total en determinadas versiones del mercado estadounidense, convirtiéndose en una alternativa práctica para quienes buscan una berlina convencional capaz de afrontar condiciones invernales. La información citada por Jalopnik señalaba que las versiones de 2026 incluían AWD en los acabados SV y superiores mencionados, con un precio de referencia de 31.570 dólares para el SV con gastos de destino. Como la disponibilidad comercial puede cambiar según el año modelo y el mercado, es importante verificar el inventario y las especificaciones de cada unidad antes de comprar.
El Acura TLX es una opción interesante para quienes buscan una berlina premium con tracción total sin pagar el precio de un vehículo nuevo. En el mercado de segunda mano existen versiones equipadas con el motor turboalimentado de 2,0 litros y el sistema SH-AWD, que distribuye la fuerza entre los ejes y puede variar el par enviado a las ruedas traseras. La información de Jalopnik citaba unidades Advance bien conservadas y con kilometraje moderado en torno a los 35.000 dólares, aunque el precio real depende del año, el estado y el equipamiento. Antes de comprar, conviene confirmar que el vehículo dispone efectivamente de SH-AWD y revisar su historial de mantenimiento.
Relacionadas
¡¿5 Toyota Corolla vs. 1 Cadillac Escalade?! 👀...
En la esquina derecha, el auto más vendido en la historia, el Toyota...