La Ram 1500 encabeza las mayores llamadas a revisión del tercer trimestre de 2026, con 1.271.294 unidades afectadas de los años modelo 2019 a 2026. La campaña, identificada por la NHTSA con el número 26V495000, se debe a una instalación incorrecta de los anclajes de las hebillas de los cinturones de seguridad. Al tratarse de un componente fundamental del sistema de retención, el defecto puede comprometer la protección de los ocupantes en caso de accidente. Los propietarios deben comprobar el número de bastidor (VIN) en la base de datos de la NHTSA y seguir las instrucciones oficiales de reparación.
El Kia Telluride de los años modelo 2020 a 2024 suma 462.869 vehículos afectados por una campaña relacionada con los motores eléctricos de los asientos. Según el informe de llamadas a revisión del tercer trimestre, estos componentes pueden sobrecalentarse y generar un riesgo de incendio. El problema afecta a uno de los SUV familiares más populares de Kia en Estados Unidos y merece especial atención porque el sistema eléctrico de los asientos se utiliza habitualmente para ajustar la posición del conductor y los pasajeros. Quienes tengan un Telluride de esos años deben comprobar el VIN y atender la notificación oficial de la marca.
La Honda Odyssey de 2018 a 2020 tiene 325.588 unidades incluidas en una llamada a revisión por un problema relacionado con la entrada de agua. La humedad puede afectar al sistema de la cámara de visión trasera e impedir que aparezca la imagen en la pantalla al maniobrar marcha atrás. Aunque el defecto no impide necesariamente que la minivan circule, reduce la visibilidad disponible para el conductor en una situación en la que resulta importante detectar obstáculos y peatones. Los propietarios deben verificar si su vehículo está afectado y solicitar la reparación indicada, especialmente si la imagen parpadea o desaparece de forma intermitente.
Determinados Mercedes-Benz GLC 300 de los años modelo 2023 y 2024 están incluidos en una campaña de seguridad de Mercedes-Benz identificada con el número 26V481000. La llamada a revisión afecta a un total de 310.667 vehículos de la marca, entre ellos modelos de la Clase C y el GLC. El problema está relacionado con un posible desplazamiento involuntario después de estacionar, una situación que puede poner en peligro tanto a las personas que se encuentran cerca como a otros vehículos. Los propietarios deben consultar el número VIN en la base de datos de la NHTSA para confirmar si su unidad está incluida y seguir las instrucciones del fabricante.
El Subaru Forester figura entre los vehículos afectados por una campaña que alcanza a 541.237 automóviles de Subaru. El defecto consiste en una etiqueta con una clasificación incorrecta de la carga máxima por eje, conocida como GAWR. No se trata de una pieza mecánica defectuosa, sino de información impresa que podría llevar al propietario a cargar el vehículo por encima de los límites correctos. El riesgo es especialmente relevante cuando se viaja con el habitáculo lleno o se transporta mucho equipaje. Los propietarios deben comprobar su VIN y utilizar los valores corregidos que indique Subaru para respetar los límites de carga del vehículo.
El Subaru Ascent de los años modelo 2019 a 2026 también está incluido en la campaña 26V436000, que afecta a 541.237 vehículos de Subaru. Al igual que en el Forester, el problema se encuentra en una etiqueta que indica incorrectamente la clasificación de carga por eje. La cuestión es especialmente importante en este SUV de tres filas, ya que transportar pasajeros en todas las plazas junto con equipaje puede acercar el vehículo a sus límites de carga. Los propietarios no deben asumir que su unidad está libre del defecto por ser de un año concreto: la forma adecuada de confirmarlo es consultar el VIN y seguir las indicaciones de la campaña.
El Toyota Camry Hybrid de los años modelo 2025 y 2026 tiene 508.354 unidades afectadas por una llamada a revisión identificada con el número 26V511000. El defecto está relacionado con el cuadro de instrumentos, que puede dejar de mostrar información importante para la seguridad del vehículo. Si desaparecen determinadas alertas o indicadores, el conductor podría no recibir a tiempo información necesaria durante la conducción. Debido al elevado volumen de ventas del Camry, la campaña afecta a una cantidad considerable de unidades de esta generación. Los propietarios deben comprobar el número VIN y consultar con Toyota las instrucciones para solucionar el problema.
El Ford Explorer está incluido en una campaña que afecta a 387.911 unidades entre Explorer y Lincoln Aviator, identificada por la NHTSA con el número 26V451000. El problema se relaciona con un asiento de la segunda fila que puede desplazarse inesperadamente y no retener correctamente al ocupante en determinadas circunstancias. La cuestión es especialmente importante para las familias que utilizan habitualmente las plazas traseras, ya que el correcto bloqueo del asiento es fundamental para la seguridad. Los propietarios de un Explorer deben comprobar el VIN y verificar que los asientos quedan correctamente fijados, siguiendo las instrucciones oficiales de Ford. La misma campaña también afecta a determinados Lincoln Aviator.
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