El Hyundai Ioniq 5 utiliza la plataforma E-GMP de 800 voltios, una arquitectura que permite aprovechar cargadores ultrarrápidos de hasta 350 kW. En condiciones adecuadas, puede pasar aproximadamente del 10 al 80 % en unos 18 minutos, lo que permite recuperar una cantidad importante de energía durante una parada breve. La capacidad para mantener una elevada potencia de carga es uno de sus principales argumentos frente a eléctricos con sistemas de 400 voltios. Eso sí, para aprovechar todo su potencial es necesario encontrar una estación capaz de proporcionar suficiente potencia, ya que un cargador más lento reduce considerablemente la ventaja.
El Kia EV6 comparte la arquitectura E-GMP de 800 voltios con el Ioniq 5, por lo que también puede aprovechar estaciones de carga rápida de elevada potencia. En las configuraciones compatibles, la batería puede pasar del 10 al 80 % en aproximadamente 18 minutos, una cifra que convierte una parada relativamente corta en una recarga considerable. La plataforma admite potencias DC de hasta alrededor de 240 kW en determinadas versiones, aunque el resultado real depende del estado de carga, la temperatura de la batería y la capacidad del cargador utilizado.
El Porsche Taycan fue uno de los primeros eléctricos de producción en apostar por una arquitectura de 800 voltios, mucho antes de que esta tecnología se extendiera entre numerosos fabricantes. Su sistema está pensado para admitir potencias de carga muy elevadas y mantenerlas durante una parte importante de la sesión antes de que la curva disminuya. Esto permite recuperar una cantidad considerable de energía durante una parada corta, algo especialmente útil en viajes largos. En este modelo, la velocidad de carga forma parte de la estrategia para compensar una batería que no necesita ser gigantesca para ofrecer buenas prestaciones en carretera.
El Lucid Air combina una arquitectura eléctrica preparada para cargas de alta potencia con una eficiencia especialmente elevada. Esta última característica es fundamental porque cada kilovatio-hora recuperado permite recorrer más kilómetros cuando el consumo energético del vehículo es bajo. Por eso, una parada corta puede traducirse en una cantidad considerable de autonomía adicional. Lucid ha diseñado el Air para aprovechar potencias de carga elevadas, aunque el resultado depende de disponer de una estación capaz de acercarse a las capacidades máximas del vehículo y de las condiciones de la batería durante la recarga.
El Tesla Model 3 no utiliza una arquitectura de 800 voltios como algunos de sus rivales, pero compensa parte de esa diferencia mediante el acceso a la extensa red Supercharger de Tesla. Su sistema de carga permite recuperar una cantidad importante de autonomía durante una parada relativamente corta, mientras que la disponibilidad de estaciones facilita encontrar puntos compatibles durante los viajes. En la práctica, la experiencia no depende únicamente de la potencia máxima anunciada: la disponibilidad, ubicación y funcionamiento del cargador también condicionan el tiempo real de un viaje.
El Genesis GV60 lleva la arquitectura E-GMP de 800 voltios al segmento de los crossover premium. Con un cargador de hasta 350 kW, su batería puede pasar aproximadamente del 10 al 80 % en 18 minutos, siempre que la estación y las condiciones permitan alcanzar las prestaciones previstas. La tecnología es prácticamente la misma filosofía utilizada por el Ioniq 5 y el EV6, pero Genesis la combina con un habitáculo más lujoso y una puesta a punto orientada al mercado premium. La principal limitación sigue siendo la disponibilidad de cargadores capaces de aprovechar toda la potencia del sistema.
El Hyundai Ioniq 6 combina la arquitectura de 800 voltios con una carrocería especialmente aerodinámica. Con un cargador de 350 kW, puede pasar del 10 al 80 % en unos 18 minutos, mientras que su bajo consumo permite convertir esa energía recuperada en una cantidad importante de kilómetros. Esta combinación de carga rápida y eficiencia es especialmente interesante en carretera, donde cada parada puede proporcionar una cantidad significativa de autonomía adicional. La plataforma comparte tecnología con el Ioniq 5, pero la carrocería de berlina permite reducir la resistencia al aire.
El Kia EV9 demuestra que la tecnología de 800 voltios también puede utilizarse en un SUV eléctrico grande con tres filas de asientos. Su arquitectura E-GMP permite utilizar carga rápida DC de hasta aproximadamente 240 kW, mientras que su batería de mayor capacidad está pensada para proporcionar una autonomía elevada sin renunciar al espacio interior. Al ser más grande y pesado que modelos como el EV6 o el Ioniq 5, necesita más energía para recorrer la misma distancia, por lo que los kilómetros recuperados en diez minutos pueden ser inferiores. A cambio, ofrece una combinación poco habitual de espacio familiar, gran batería y recargas rápidas.
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