La NHTSA abrió en agosto de 2026 la investigación EA26006, centrada en posibles fallos del módulo de frenos eBoost utilizado en determinados vehículos de General Motors. Entre los modelos incluidos aparece el Chevrolet Traverse de 2024 a 2026, junto a otros vehículos de GM.
Según la información aportada en el expediente, el problema podría provocar una pérdida repentina de la asistencia de frenada, haciendo que el conductor tenga que ejercer mucha más fuerza sobre el pedal. La investigación reúne cientos de reclamaciones y casos en los que se habrían producido accidentes o incendios. Por el momento, una investigación de este tipo no equivale a un recall, y los propietarios deben comprobar el estado de su vehículo mediante el VIN. NHTSA dispone de una herramienta oficial para consultar recalls, investigaciones y comunicaciones del fabricante.
La Chevrolet Silverado 1500 forma parte de otra investigación relacionada con determinados motores 6.2 V8 de GM. El análisis se centra especialmente en vehículos que ya habían recibido una reparación vinculada a una campaña anterior y que posteriormente habrían sufrido nuevas averías.
El antecedente es importante porque NHTSA ya había investigado problemas relacionados con los motores L87, utilizados también en modelos como GMC Sierra, Chevrolet Tahoe, Suburban, GMC Yukon y Cadillac Escalade. La agencia señaló anteriormente que determinadas averías de los cojinetes podían provocar gripaje del motor o daños graves en el bloque, con una posible pérdida de fuerza motriz.
Para los propietarios, cualquier ruido anormal, testigo de avería o pérdida de potencia merece una revisión inmediata, especialmente si el vehículo ya pasó por una reparación relacionada con este problema.
El Tesla Model Y de 2021 a 2023, junto con determinados Model 3, quedó incluido en una evaluación preliminar relacionada con los componentes inferiores de la suspensión delantera. La preocupación está relacionada con la posibilidad de que determinados brazos o enlaces puedan desprenderse y afectar al comportamiento direccional.
La importancia de este tipo de investigación está en que una pieza de suspensión que se separe puede comprometer la estabilidad y la capacidad de dirigir el vehículo. Sin embargo, una evaluación preliminar representa una fase temprana del proceso: NHTSA puede cerrarla, solicitar más información o avanzar hacia una investigación más profunda.
El Model Y sigue además bajo seguimiento habitual de seguridad por parte de la agencia. De hecho, NHTSA incluye el Model Y Long Range 2026 entre los vehículos seleccionados para sus pruebas de seguridad de ese año.
El Ford EcoSport equipado con el motor 1.0 EcoBoost aparece junto a determinados Ford Fiesta y Focus en una investigación relacionada con la degradación del sistema de distribución. El material de la correa puede deteriorarse y terminar obstruyendo el tamiz de aspiración de aceite.
El riesgo está directamente relacionado con la presión de lubricación del motor. Si el aceite deja de circular correctamente, componentes internos pueden sufrir daños graves e incluso producirse una avería completa del propulsor.
Además, existe documentación oficial de Ford/NHTSA sobre campañas relacionadas con determinados EcoSport, Focus y Fiesta equipados con el 1.0 EcoBoost y transmisión automática, incluyendo procedimientos de inspección de la correa de la bomba de aceite.
El Ford Edge de 2015 a 2018 con motor 2.0 EcoBoost también ha quedado relacionado con una petición presentada ante NHTSA por posibles problemas de entrada de refrigerante en los cilindros. Las reclamaciones apuntan a situaciones que podrían desembocar en pérdida de potencia.
El asunto no parte de una conclusión definitiva del regulador. Se trata de una revisión de una petición, por lo que todavía debe determinarse si existe un defecto de seguridad que justifique una investigación formal.
No obstante, Ford ya había publicado un boletín técnico sobre determinados Edge 2015-2018 con motor 2.0 EcoBoost que podían presentar nivel bajo de refrigerante, humo blanco, funcionamiento irregular y refrigerante dentro de los cilindros, llegando en determinados casos a requerir la sustitución del conjunto largo del motor.
El Toyota Grand Highlander de 2024 a 2026 quedó incluido en una petición de investigación relacionada con el diseño de la rejilla frontal. La reclamación sostiene que determinados elementos del frontal podrían permitir que piedras u otros objetos de la carretera alcanzasen componentes del sistema de refrigeración.
La preocupación es especialmente relevante en las versiones híbridas, ya que la petición menciona posibles daños en elementos como el refrigerador del inversor, con el riesgo potencial de una pérdida de propulsión.
En este caso tampoco existe una conclusión definitiva de NHTSA. Se trata de una petición que debe ser analizada por la agencia antes de decidir si procede abrir una investigación formal. Por tanto, los propietarios no deberían interpretar la existencia de la petición como una confirmación de que todos los vehículos afectados presenten un defecto.
La Ford Maverick Hybrid 2024 quedó bajo revisión después de una petición relacionada con posibles pérdidas intermitentes de determinados sistemas de frenado. Las alegaciones apuntan a situaciones en las que podrían verse afectados tanto el ABS como la frenada regenerativa.
El asunto todavía se encuentra en una fase temprana. NHTSA debe decidir si las reclamaciones justifican la apertura de una investigación más amplia o si la petición no proporciona evidencias suficientes para continuar.
Mientras tanto, cualquier propietario que observe testigos de freno, mensajes de error o un comportamiento anormal del pedal debería documentarlo y llevar el vehículo a revisión. NHTSA utiliza las quejas de los propietarios, junto con otros datos, para identificar posibles tendencias de seguridad.
El BMW Serie 5 de 2017 a 2023 aparece en la petición más reciente de esta lista, relacionada con posibles fallos en la conexión entre el árbol de transmisión y el diferencial trasero.
Según las alegaciones, una separación de esta conexión podría provocar que las ruedas traseras dejaran de recibir fuerza y generar problemas cuando el vehículo está estacionado. Por ahora, se trata únicamente de una petición de investigación, sin que exista una determinación oficial de que el defecto afecte a todos los Serie 5 incluidos.
Como medida básica de seguridad, los propietarios de vehículos de estas generaciones deberían utilizar siempre el freno de estacionamiento al aparcar y prestar atención a cualquier ruido, vibración o comportamiento anormal procedente de la transmisión.
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