Desde el 1 de enero de 2026, los vehículos fabricados en países con los que México no tiene un tratado de libre comercio, entre ellos China, afrontan un arancel de hasta 50%. La medida elevó considerablemente el coste de importación y afecta directamente a fabricantes como Changan, cuya gama mexicana procede de China.
La marca se preparó antes de la entrada en vigor de los nuevos aranceles y adelantó la importación de vehículos durante 2025. Ese inventario permitió mantener precios competitivos durante buena parte de 2026, aunque ahora el denominado colchón comienza a agotarse. Changan reconoce que tendrá que afrontar progresivamente el coste de las unidades que ya entran bajo las nuevas condiciones.
Que el arancel sea del 50% no significa que un Changan vaya a costar un 50% más en los concesionarios. El impuesto se aplica sobre el valor de importación y la compañía puede absorber una parte mediante sus márgenes, ajustar promociones o recibir apoyo de la matriz. Por eso, el impacto real sobre el precio final será inferior al porcentaje del arancel, aunque todavía no existe una cifra oficial única para toda la gama.
La gama de Changan incluye modelos con precios de entrada relativamente bajos, como el Alsvin desde 274.500 pesos y el CS35 Plus Turbo desde 379.900 pesos, según precios publicados en el mercado mexicano. Cuanto menor es el precio del vehículo, más complicado puede resultar absorber por completo un aumento importante en el coste de importación sin modificar el precio o reducir promociones.
El CS55 Plus iDD Premium, por ejemplo, aparece con un precio de lista de 599.900 pesos, aunque una promoción publicada por un concesionario oficial lo situaba en 569.900 pesos con bono. Estas campañas permiten a Changan amortiguar parte del impacto sobre el consumidor y mantener una posición competitiva mientras todavía dispone de unidades importadas antes del cambio arancelario.
Changan todavía no ha anunciado un aumento general equivalente al 50% para sus vehículos. Según explicó su director de Marketing y Producto, la compañía está analizando subsidios, apoyo de la casa matriz y posibles alternativas de manufactura local para reducir el impacto del arancel. La estrategia será especialmente importante cuando desaparezcan las unidades que fueron importadas antes del 1 de enero.
Por ahora, no es posible afirmar que un Changan concreto vaya a subir 50%, 20% o una cantidad determinada de pesos. Lo que sí está claro es que el coste de importación ya es mayor y que el inventario previo al arancel está llegando a su límite. Con una marca que vendió 12.855 vehículos en México durante 2026 hasta agosto, un 43,2% más interanual, la decisión sobre cuánto absorber y cuánto trasladar al cliente será fundamental para mantener ese crecimiento.
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