El Chevrolet El Camino de 1959 nació para competir con el Ford Ranchero, que había llegado al mercado dos años antes. Chevrolet utilizó la base de sus modelos de tamaño completo y fijó un precio inicial de 2.352 dólares. En su primer año vendió 22.246 unidades, aunque las ventas descendieron hasta 14.163 ejemplares en 1960 y el modelo desapareció temporalmente de la gama. Una de las opciones más interesantes era el V8 de 348 pulgadas cúbicas con tres carburadores de doble cuerpo, conocido como Super Turbo-Thrust, que desarrollaba 280 CV. Una unidad especialmente equipada se vendió por 56.100 dólares en una subasta de Mecum en noviembre de 2010.
El regreso del El Camino en 1964, ahora basado en la plataforma intermedia del Chevelle, abrió la puerta a una fórmula todavía más deportiva. En 1965 apareció la opción L79, un V8 de 327 pulgadas cúbicas capaz de entregar 350 CV. Esa potencia convertía a la camioneta en una propuesta especialmente llamativa para su tamaño y peso. Una unidad con números coincidentes y cambio manual Muncie de cuatro velocidades apareció en el catálogo de Barrett-Jackson para la subasta de Scottsdale de 2017. Su fecha de fabricación, a finales de junio de 1965 en la planta de Fremont, la situaba entre los últimos L79 producidos allí durante aquel año.
En 1966, Chevrolet incorporó el V8 de 396 pulgadas cúbicas a la gama El Camino, dos años antes de que el paquete SS llegara oficialmente a esta carrocería. La opción permitía disfrutar de una mecánica de gran cilindrada incluso en una unidad con apariencia relativamente discreta. Un ejemplar ofrecido por RM Sotheby’s en su subasta Auburn Fall de 2019 equipaba el motor con una potencia anunciada de 360 CV, asociado a una caja manual de cuatro velocidades. El vehículo contaba con menos de 15.300 millas documentadas, su Protect-O-Plate y una copia de la hoja de fabricación. Finalmente, se vendió por 30.800 dólares.
El año 1968 marcó un cambio importante, ya que el El Camino recibió por primera vez el acabado SS y su correspondiente paquete de altas prestaciones. Una de las configuraciones más radicales utilizaba el motor L78, un V8 de 396 pulgadas cúbicas que desarrollaba 375 CV a 5.600 rpm y 415 lb-pie de par, equivalentes a unos 563 Nm. El propulsor empleaba una elevada relación de compresión de 11,5:1, por lo que estaba pensado para utilizar gasolina de alto octanaje y trabajar a regímenes elevados. Aunque no existe una cifra definitiva sobre cuántos El Camino de 1968 montaron el L78, algunas estimaciones sitúan la producción en torno a 393 unidades.
El motor L78 de 375 CV continuó disponible en 1969, convirtiéndose en una de las opciones más potentes del El Camino antes de la llegada del 454. Una unidad vendida por Barrett-Jackson en Scottsdale en 2024 incorporaba el V8 L78, una caja Muncie M21 de cuatro velocidades y un diferencial trasero de 12 pernos con Positraction y relación 3,73:1. Esta combinación estaba especialmente orientada a aprovechar la potencia durante aceleraciones intensas, en lugar de priorizar únicamente la capacidad de carga. Con semejante configuración, el El Camino podía ofrecer prestaciones propias de un muscle car, aunque conservara la caja trasera abierta de una camioneta.
La generación de 1970 estrenó una carrocería más angulosa, con faros dobles situados a ambos lados de la parrilla. Aunque algunas versiones seguían identificándose como 396, el motor había aumentado su cilindrada real hasta 402 pulgadas cúbicas. Un El Camino SS equipado con el L34 desarrollaba 350 CV y utilizaba una caja manual M21 de cuatro velocidades. Según la ficha de subasta de Hagerty, este ejemplar se vendió el 8 de marzo de 2023 por 28.890 dólares, con prestaciones de cuarto de milla estimadas en la franja alta de los 13 segundos. Era una forma de conseguir un gran bloque sin recurrir a la versión más extrema de la gama.
El salto más espectacular llegó en 1970, cuando Chevrolet permitió equipar el El Camino con el V8 454 LS6 de 450 CV y 500 lb-pie de par, unos 678 Nm. Hasta entonces, el modelo no había recibido las mecánicas más potentes disponibles en algunos Chevelle, pero el LS6 cambió esa situación por completo. Según los datos publicados por Jalopnik, podía acelerar de 0 a 60 mph en aproximadamente 6,6 segundos y completar el cuarto de milla en 13,4 segundos. Lo más llamativo era que estas cifras correspondían a un vehículo que todavía conservaba neumáticos relativamente estrechos, cambio manual de cuatro velocidades y una caja de carga trasera.
El El Camino SS 454 continuó disponible después de que Chevrolet dejara atrás el LS6. En 1972, la industria estadounidense cambió de las mediciones de potencia bruta a las cifras netas, que reflejaban mejor la potencia disponible con los accesorios y sistemas de escape instalados. Por ese motivo, los motores comenzaron a mostrar cifras oficiales considerablemente inferiores. El V8 454 de cuatro carburadores del El Camino SS de 1972 figuraba con 270 CV, según la información recogida por CarBuzz. Aunque la cifra era mucho menor que los 450 CV anunciados para el LS6 de 1970, el motor mantenía su enorme cilindrada y una entrega de par contundente, conservando el carácter de muscle car de esta camioneta.
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