Ford alcanzó las 75 campañas de seguridad a mediados de octubre de 2026, manteniéndose entre los fabricantes con más llamadas a revisión del año en Estados Unidos. El dato llega después de un 2025 en el que la compañía registró 153 campañas, según un análisis de los datos de retiradas del mercado. No obstante, el número de campañas no equivale necesariamente al de vehículos defectuosos, ya que un mismo automóvil puede estar incluido en varias revisiones. Para los propietarios, el principal problema es conseguir que los defectos de seguridad se identifiquen y se reparen de forma definitiva sin tener que afrontar largas esperas.
Un análisis de Hearn examinó las llamadas a revisión de Ford entre 2021 y 2025 en las que la solución definitiva seguía sin estar disponible más de 60 días después del anuncio inicial. En ese grupo concreto, Ford tardó una media aproximada de 174 días en ofrecer una reparación. Nissan registró una media de 299 días y Fiat Chrysler Automobiles, de 225 días. Estas cifras sitúan a Ford como el tercer fabricante más lento dentro de esa categoría específica de reparaciones prolongadas, no en el conjunto de todas las llamadas a revisión. Los casos más complejos pueden exigir componentes rediseñados, cambios en la producción de proveedores o nuevas herramientas industriales.
El análisis de Hearn contabilizó 153 campañas de seguridad de Ford durante 2025, casi el doble del anterior récord de un solo fabricante, establecido por General Motors con 77 llamadas a revisión en 2014. La cifra convirtió el año pasado en un ejercicio excepcional para la marca del óvalo. Ford ha explicado que parte del aumento responde a una estrategia más agresiva para detectar y comunicar los defectos con antelación. Aunque identificar los problemas antes puede contribuir a mejorar la seguridad, los propietarios siguen teniendo que gestionar las cartas de aviso, las visitas al concesionario y las esperas cuando todavía no existe una solución definitiva.
Ford llamó a revisión 492.145 unidades de los Explorer de los años modelo 2016 y 2017 debido a un problema con las molduras exteriores del pilar B de las puertas, que podían desprenderse durante la marcha y crear un peligro para otros usuarios de la carretera. La campaña se presentó en mayo de 2025 y las primeras notificaciones a los propietarios estaban previstas para junio de ese año. Inicialmente, Ford comunicó que todavía estaba desarrollando una reparación permanente. Los investigadores de las campañas de seguridad señalaron posteriormente noviembre de 2026 como el plazo previsto para disponer de una solución. Los propietarios deben comprobar el número VIN y contactar con un concesionario autorizado Ford o Lincoln para conocer las instrucciones actualizadas.
En noviembre de 2024, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) anunció una sanción civil de 165 millones de dólares contra Ford por retrasos en llamadas a revisión relacionadas con cámaras de visión trasera defectuosas y por presentar información incompleta o inexacta sobre determinadas campañas. La sanción fue la segunda más elevada impuesta por la agencia. El acuerdo contempló un pago de 65 millones de dólares, otros 55 millones en sanciones aplazadas y 45 millones destinados a mejoras de cumplimiento. Ford también aceptó una supervisión independiente, sistemas de datos de seguridad mejorados y una revisión de las llamadas a revisión de los tres años anteriores.
Según el análisis de Hearn, aproximadamente 42 de las 153 campañas de Ford en 2025, un 27 %, afectaron a vehículos revisados anteriormente o a cuestiones relacionadas con reparaciones previas. Además, otras 11 campañas durante la primera mitad de 2026 habrían ampliado revisiones anteriores o vuelto sobre soluciones ya anunciadas. Algunos problemas relacionados con el software requirieron nuevas actuaciones porque determinadas actualizaciones figuraban como completadas pese a que su instalación no había tenido éxito. Estos casos ponen de manifiesto la importancia de comprobar que una reparación se ha aplicado correctamente y que el defecto ha quedado realmente solucionado.
No todas las campañas obligan a los propietarios a esperar piezas o acudir al taller. El análisis de Hearn identificó 16 campañas de Ford con soluciones mediante actualizaciones inalámbricas de software entre enero de 2025 y junio de 2026. Millones de vehículos de la marca han sido incluidos en campañas que permiten realizar determinadas actualizaciones sin visitar un concesionario. Cuando el vehículo es compatible, este sistema puede reducir las molestias y acelerar la aplicación de la solución. Sin embargo, una actualización informática no puede reparar defectos físicos como molduras sueltas o componentes mecánicos dañados.
Ford no es el único fabricante cuyos clientes deben esperar meses para recibir una solución definitiva tras una llamada a revisión. Los datos de la NHTSA muestran que la disponibilidad de reparaciones sigue siendo un desafío para distintas marcas, especialmente cuando los defectos requieren rediseñar componentes, modificar la producción de proveedores o fabricar piezas de sustitución. La normativa federal contempla notificaciones provisionales a los propietarios cuando todavía no existe una solución, seguidas de nueva información cuando la reparación está disponible. Mientras tanto, los conductores deben consultar las comunicaciones oficiales y las instrucciones específicas de cada campaña para conocer los pasos que deben seguir.
Descripción SEO: Ford suma 75 llamadas a revisión en 2026 tras alcanzar 153 en 2025. Algunos propietarios esperan meses por reparaciones, mientras aumentan el escrutinio y las sanciones.
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