Ford pondrá fin este mes a la producción del actual F-150 Lightning completamente eléctrico, cerrando así la etapa de esta configuración dentro de la gama de la popular pick-up. La decisión supone un cambio importante en la estrategia de electrificación de la marca, que ahora busca una solución más práctica para quienes utilizan el vehículo tanto para largas distancias como para trabajos de remolque.
El sustituto será una nueva generación del F-150 Lightning con tecnología EREV (Extended-Range Electric Vehicle). En lugar de depender exclusivamente de una gran batería, la pick-up utilizará motores eléctricos para desplazarse y un generador de gasolina para ampliar su autonomía. De esta manera, Ford pretende conservar las ventajas de la propulsión eléctrica al tiempo que elimina algunas de las limitaciones asociadas a los vehículos eléctricos convencionales.
Uno de los principales argumentos del nuevo sistema será una autonomía superior a 700 millas, equivalentes a más de 1.125 kilómetros. Esta cifra coloca al futuro F-150 Lightning EREV en una posición muy diferente respecto al modelo eléctrico actual, especialmente para conductores que recorren grandes distancias. El generador de gasolina permitirá mantener el vehículo operativo durante más tiempo sin depender exclusivamente de la capacidad de la batería.
La nueva configuración también busca solucionar uno de los principales inconvenientes de las pick-up eléctricas cuando se utilizan para remolcar durante trayectos largos. El consumo energético aumenta considerablemente al arrastrar una carga, reduciendo la autonomía disponible. Con el generador de gasolina funcionando como apoyo, el nuevo Lightning pretende ofrecer mayor margen para realizar desplazamientos prolongados sin tener que detenerse continuamente para recargar.
Ford también pretende responder con el EREV a las limitaciones de la infraestructura de recarga. Para un propietario que utiliza su pick-up lejos de grandes ciudades o en rutas con pocos cargadores, disponer de un generador de gasolina supone una alternativa para continuar circulando. La fórmula busca combinar la respuesta de los motores eléctricos con la libertad de uso que proporciona un sistema capaz de generar energía durante el trayecto.
La estrategia de Ford no se limita al sistema de propulsión. Los nuevos paquetes Tremor 400A y Raptor 800A muestran una tendencia hacia la separación entre los elementos mecánicos destinados a mejorar las capacidades de la pick-up y las funciones de confort y tecnología. Así, los compradores podrán priorizar prestaciones y capacidad todoterreno sin verse obligados a pagar por equipamiento que no consideran necesario, reduciendo el coste de determinadas configuraciones.
La gama Ford F-150 2027 también recibe cambios importantes en sus motorizaciones. El conocido 2.7 EcoBoost será sustituido por un 3.0 EcoBoost V6, mientras que Ford ampliará la disponibilidad de sus motores V8. Además, se incorporarán versiones Tremor y Raptor más accesibles, dando mayor variedad a una gama que busca cubrir desde el trabajo diario hasta las configuraciones orientadas al rendimiento y al uso fuera del asfalto.
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