El nuevo Hyundai Tucson cambia radicalmente su imagen con una carrocería más cuadrada, robusta y musculosa. La quinta generación aumenta tanto la longitud como la anchura y la distancia entre ejes, con el objetivo de ofrecer uno de los habitáculos más espaciosos de su categoría. Hyundai busca así responder a las necesidades de las familias que cada vez demandan más espacio interior sin tener que dar el salto a un SUV de mayores dimensiones.
El Tucson ocupa actualmente la quinta posición en ventas dentro del gigantesco segmento de los SUV compactos en Estados Unidos. Por delante aparecen modelos con una presencia mucho más fuerte, entre ellos el Honda CR-V y el Toyota RAV4, que mantienen volúmenes de ventas superiores. Para Hyundai, mejorar la posición del Tucson supone enfrentarse a dos de los nombres más consolidados del mercado, por lo que el nuevo diseño y el aumento de equipamiento serán fundamentales para intentar reducir esa distancia.
El atractivo de un SUV no depende únicamente de sus ventas. Los datos de depreciación del Hyundai Tucson 2023 muestran que el modelo pierde valor más rápidamente que el Toyota RAV4 y el Honda CR-V. Esa diferencia puede afectar a su coste total de propiedad y convertirse en un argumento importante para los compradores que piensan conservar el vehículo durante varios años. Con la nueva generación, Hyundai necesita no solo aumentar las ventas, sino también mejorar la percepción del Tucson en el mercado de segunda mano.
El diseño de la quinta generación del Tucson toma inspiración del concepto Hyundai Boulder y de la filosofía estética Art of Steel de la marca. El resultado es una carrocería con superficies más marcadas, proporciones robustas y una apariencia claramente más aventurera. Hyundai abandona parte de las líneas suaves de anteriores etapas para adoptar un lenguaje visual que busca transmitir mayor resistencia. Esta estrategia también permite al Tucson diferenciarse dentro de un segmento donde muchos SUV compactos compiten con diseños cada vez más parecidos.
Uno de los detalles más llamativos se encuentra en la parte posterior. El nuevo Tucson incorpora un piloto trasero con una característica forma prismática, integrado en un diseño que busca reforzar su identidad visual. Este elemento permite reconocer al modelo rápidamente desde atrás y continúa la apuesta de Hyundai por firmas luminosas cada vez más distintivas. En un mercado donde el diseño se ha convertido en una de las principales herramientas para diferenciar un SUV, estos detalles pueden tener un peso importante.
El interior abandona buena parte de las formas convencionales para adoptar un diseño más limpio y tecnológico. El nuevo Tucson incorpora un volante con forma de squircle, superficies curvas y líneas horizontales que recorren el salpicadero. Esta combinación pretende crear una sensación de mayor amplitud y modernidad, al mismo tiempo que reduce visualmente la cantidad de elementos independientes dentro del habitáculo. Hyundai busca que el interior esté a la altura de una carrocería que ahora tiene unas proporciones más grandes y una imagen más sofisticada.
La tecnología para los pasajeros también recibe una actualización importante. El nuevo Hyundai Tucson incorpora dos superficies de carga inalámbrica y puertos USB-C, una combinación especialmente útil para familias o usuarios que necesitan mantener varios dispositivos cargados durante los desplazamientos. El sistema forma parte de una filosofía de habitáculo más tecnológica, junto con el salpicadero flotante y una gran pantalla de infoentretenimiento. Hyundai también reduce la presencia de botones físicos para conseguir un aspecto más limpio y contemporáneo.