La primera entrega del programa Twelve4Twelve fue el Jeep Wrangler Moab 392, presentado en noviembre de 2025. Basado en el Willys 392 y disponible exclusivamente con carrocería de cuatro puertas, incorpora un motor V8 Hemi de 6,4 litros y 470 CV, una configuración que recupera el protagonismo de los grandes motores de gasolina en la gama Wrangler.
Su equipamiento todoterreno incluye llantas de 17 pulgadas preparadas para neumáticos con sistema beadlock, cubiertas BFGoodrich KO2 de 35 pulgadas, barra estabilizadora delantera desconectable y bloqueos de diferencial en ambos ejes. También añade paragolpes de acero, techo rígido del color de la carrocería, pasos de rueda moldeados en color y un capó específico con distintivos propios. Está disponible en los trece colores exteriores ofrecidos para el Wrangler.
Uno de sus principales argumentos es el precio: esta edición permitió recuperar el V8 de gran cilindrada con un coste inicial aproximadamente 20.000 dólares inferior al del modelo precedente de 2025, según la información original.
La segunda entrega llegó en diciembre de 2025 con el Jeep Wrangler Whitecap, un paquete estético disponible para las versiones de cuatro puertas Sahara y Rubicon. Su propuesta se centra en recuperar una imagen de inspiración histórica mediante una combinación de dos colores, manteniendo el interior y la mecánica habituales de cada acabado.
El elemento más reconocible es el contraste entre el color de carrocería elegido y los componentes blancos. El paquete incorpora techo rígido blanco, parrilla a juego, adhesivo blanco en el capó, franjas laterales con la inscripción «1941» y un distintivo blanco de tracción 4×4. La combinación busca reforzar la identidad visual del Wrangler sin alterar su planteamiento fundamental.
Al igual que el Moab 392, el Whitecap puede configurarse con los trece colores exteriores disponibles para la gama Wrangler, lo que permite crear distintas combinaciones con los elementos blancos específicos de esta edición.
La tercera edición es el Jeep Wrangler 85th Anniversary, desarrollado sobre la versión Sport S de cuatro puertas. En el exterior incorpora llantas de acero de 17 pulgadas con acabado azul oscuro, pasos de rueda del color de la carrocería, adhesivos en el capó con detalles en bronce, ganchos de remolque del mismo tono y distintivos conmemorativos en las aletas.
Sin embargo, la principal novedad está en el habitáculo. Esta edición recupera la tapicería de cuadros en un Wrangler por primera vez desde 1995, con un diseño que se extiende por la zona central de los asientos Soul Cloth y por la parte intermedia del salpicadero. La combinación se completa con costuras Mayan Gold, gráficos específicos en las salidas de ventilación, logotipos temáticos en el selector de marchas y una placa exclusiva en el portón trasero.
Para mantener la coherencia visual del conjunto, Jeep limita la carrocería a tres colores: blanco, negro y Granite Crystal. La selección evita combinaciones exteriores que puedan restar protagonismo al llamativo diseño de cuadros del interior.
El cuarto lanzamiento es el Jeep Wrangler Willys 392, una versión que combina la orientación todoterreno del acabado Willys con el conocido motor V8 Hemi de 6,4 litros. Con 470 CV y una transmisión automática de ocho velocidades, se presenta como una de las formas más asequibles de acceder a un Wrangler con este propulsor.
Su precio de partida anunciado es de 69.995 dólares en Estados Unidos. El equipamiento incluye paragolpes delantero y trasero de acero, diferencial trasero bloqueable, llantas de 17 pulgadas con neumáticos BFGoodrich KO2 de 35 pulgadas, pasos de rueda moldeados en color y un capó de diseño específico. La edición puede elegirse en los trece colores exteriores de la gama.
Aunque el Willys tiene un planteamiento relativamente sencillo, el paquete 392 añade asientos de cuero Nappa, revestimiento Soul Cloth en el salpicadero, un marco del cuadro de instrumentos moldeado en color, costuras Tungsten y una placa exclusiva en el portón. Esta variante se comercializa únicamente con carrocería de cuatro puertas.
La quinta entrega, denominada Jeep Wrangler Rockslide, está disponible para las versiones Sahara y Rubicon de cuatro puertas. Su propuesta combina una decoración exterior de dos tonos con elementos pensados para proteger la carrocería cuando el vehículo circula por terrenos complicados.
El comprador puede escoger entre los trece colores exteriores del Wrangler, incluidos los pasos de rueda a juego. El techo rígido y el contorno de la parrilla incorporan un acabado gris Anvil en contraste, mientras que el capó y los laterales reciben gráficos en tonos gris azulado. También se añaden protecciones laterales específicas para ayudar a proteger la carrocería frente a los obstáculos del terreno.
En el habitáculo, la edición introduce una tapicería textil de inspiración vaquera en los asientos y el salpicadero, combinada con revestimientos de cuero Nappa en el tablero y los paneles de las puertas. Las costuras Prowler Silver y una placa identificativa exclusiva en el portón trasero completan el conjunto.
La sexta edición es el Jeep Wrangler Rewind, basada en el Willys de cuatro puertas. Su principal atractivo es una decoración que recupera la estética colorida de los años 80, con franjas que parten de los distintivos del capó, se extienden por los laterales inferiores y vuelven a elevarse por detrás de las ruedas traseras.
El paquete también incorpora llantas con detalles dorados, ganchos de remolque del mismo tono y gráficos específicos en la cubierta de la rueda de repuesto. Los colores de las franjas aparecen igualmente en el distintivo de tracción 4×4 de la parte trasera. La unidad mostrada luce el color Reign, aunque la edición también está disponible en Bright White, Hydro Blue, Anvil, Black, Earl, Granite Crystal y Joose. La combinación de pintura morada y gráficos multicolores es la que mejor representa su inspiración ochentera.
El interior mantiene esa personalidad con costuras Plum e Ice Blue, un diseño en relieve de matriz de puntos en la zona central de los asientos de cuero y revestimientos de Nappa en las puertas y el salpicadero. La mezcla de colores vivos y materiales de aspecto prémium busca trasladar al habitáculo el carácter distintivo de la decoración exterior.
La séptima entrega es el Jeep Wrangler America250, una edición que celebra el 250.º aniversario de Estados Unidos. Desarrollada sobre el Wrangler Willys de cuatro puertas, adopta una decoración inspirada en los colores de la bandera estadounidense y añade elementos específicos tanto dentro como fuera del vehículo.
Entre sus detalles exteriores destacan el techo de lona con aspecto de tejido vaquero, las llantas Steel Oxide azules, los gráficos rojos y azules en el capó y los laterales, los ganchos de remolque rojos y una cubierta de rueda de repuesto con temática del Capitán América. Jeep colaboró con Marvel para esta versión, lo que explica la presencia del conocido diseño de escudo en la parte posterior.
El habitáculo continúa con la temática mediante asientos de tela con aspecto vaquero, revestimientos inspirados en el denim en la zona central del salpicadero y cinturones de seguridad rojos. Las costuras rojas, blancas y azules, los logotipos America250 en los asientos delanteros y una placa exclusiva en el portón trasero completan el homenaje.
El octavo paquete recibe el nombre de Jeep Wrangler Sarge y recupera la conexión histórica del modelo con los vehículos militares. Está disponible para las versiones Willys y Rubicon de cuatro puertas, con una combinación estética que busca evocar los todoterreno utilizados por el ejército estadounidense.
La carrocería puede elegirse en negro, blanco o Granite Crystal, aunque el verde militar denominado ’41 es el que mejor encaja con el concepto. La edición incorpora llantas de 17 pulgadas a juego, gráficos blancos Sarge en el capó, los laterales y la parte trasera, además de parrilla y techo rígido blancos. También existe una combinación con el techo y el contorno de la parrilla en verde ’41 para quienes prefieran una imagen más uniforme.
En el interior, los asientos y la zona central del salpicadero utilizan una tela verde de inspiración vaquera. Los revestimientos de cuero marrón en la parte superior del salpicadero, la tapa de la consola central y los apoyabrazos de las puertas aportan un contraste más refinado. El resultado mezcla la estética militar con materiales que elevan la percepción de calidad del habitáculo.
La novena entrega recupera el nombre Jeep Wrangler Laredo, una denominación que había desaparecido de la gama desde 1987. Basada en el acabado Willys, esta edición especial puede elegirse con carrocería de dos o cuatro puertas y apuesta por una decoración exterior con abundantes detalles en bronce.
Las llantas de 17 pulgadas preparadas para beadlock, los ganchos de remolque y los gráficos del capó y los laterales incorporan ese acabado. También destacan los detalles en torno a los pasos de rueda, las franjas de la zona inferior de la carrocería y el techo de lona en tono tostado. En la parte trasera aparece un distintivo de tracción 4×4 con un diseño inspirado en un lazo de estilo western. La edición está disponible en toda la paleta de colores exteriores del Wrangler.
El interior apuesta por el cuero Nappa en los asientos, los paneles de las puertas y gran parte del salpicadero. Los tonos elegidos y los gráficos de sombreros vaqueros en las salidas de ventilación refuerzan la temática del Oeste estadounidense. Así, el Laredo combina el regreso de un nombre clásico con una personalización específica que distingue esta edición del resto de la gama.
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