El GMC Hummer EV SUV se sitúa en lo más alto de esta clasificación gracias a su suspensión neumática adaptativa y al denominado Extract Mode, un modo específico que eleva la carrocería para superar los obstáculos más complicados. En esta configuración alcanza una impresionante altura libre al suelo de 15,9 pulgadas, unos 404 mm.
La clave está en que esa altura no permanece fija durante la conducción convencional. El sistema permite mantener una posición más baja sobre el asfalto y elevar la carrocería únicamente cuando el terreno lo exige, una solución que combina comportamiento en carretera y capacidad todoterreno.
Cuando aparecen grandes piedras, roderas profundas o desniveles importantes, el conductor puede disponer de esos centímetros adicionales para evitar golpes en los bajos. Es una demostración de cómo la tecnología eléctrica también puede convertirse en una ventaja para el 4×4 extremo.
El Rivian R1S ocupa la segunda posición con una altura libre al suelo de hasta 14,9 pulgadas, aproximadamente 378 mm, gracias a su suspensión neumática regulable. Esta característica permite modificar la altura del SUV en función del tipo de terreno y de las necesidades del conductor.
En carretera, la carrocería puede bajar para mejorar la aerodinámica y la estabilidad. Cuando llega el momento de abandonar el asfalto, el sistema eleva el vehículo para afrontar rocas, nieve profunda o caminos especialmente irregulares.
Esta versatilidad es uno de los grandes argumentos del R1S. El mismo SUV puede utilizarse como vehículo familiar durante la semana y transformarse en una máquina mucho más preparada para aventuras fuera del asfalto durante el fin de semana.
El Ford Bronco Raptor demuestra que no siempre es necesario recurrir a una suspensión neumática para conseguir una enorme distancia respecto al suelo. Gracias a sus neumáticos de 37 pulgadas y a una suspensión de gran recorrido, el todoterreno alcanza 13,1 pulgadas, unos 333 mm, de altura libre de fábrica.
Su configuración está pensada para circular rápidamente por terrenos exigentes. La suspensión de largo recorrido y los componentes reforzados permiten absorber grandes irregularidades sin comprometer la capacidad del vehículo para superar obstáculos.
El Bronco Raptor lleva además una filosofía directamente relacionada con los vehículos de competición en el desierto. Lo importante no es únicamente parecer un todoterreno extremo, sino ofrecer geometría, recorrido de suspensión y resistencia mecánica suficientes para utilizar esa capacidad fuera del asfalto.
La Ford F-150 Raptor traslada buena parte de la filosofía del Bronco Raptor al segmento de las pick-ups de gran tamaño. Su configuración con neumáticos de 37 pulgadas y suspensión de largo recorrido le permite alcanzar hasta 13,1 pulgadas de altura libre al suelo, unos 333 mm.
Los amortiguadores Fox de alto rendimiento controlan los movimientos de la suspensión cuando el vehículo circula a gran velocidad sobre superficies muy irregulares. Esto permite afrontar badenes, saltos y grandes ondulaciones sin que la carrocería golpee constantemente contra los topes de suspensión.
La Raptor no es simplemente una F-150 elevada para mejorar su aspecto. Su desarrollo parte de una filosofía claramente deportiva y todoterreno, convirtiéndola en una pick-up de fábrica preparada para conducción rápida en el desierto.
El Jeep Wrangler Rubicon alcanza aproximadamente 12,9 pulgadas de altura libre al suelo, unos 328 mm, en su configuración de fábrica. Además, determinados paquetes con neumáticos de 35 pulgadas pueden aumentar todavía más sus capacidades sin necesidad de recurrir a modificaciones posteriores.
Una de sus principales virtudes es el empleo de ejes rígidos delantero y trasero, acompañados por diferenciales con bloqueo electrónico. Esta configuración permite mantener la capacidad de tracción incluso cuando las ruedas se encuentran sobre superficies extremadamente irregulares.
A ello se suman la barra estabilizadora desconectable, los bajos protegidos y elementos característicos del Wrangler como sus puertas desmontables y el parabrisas abatible. Todo ello confirma que el Rubicon está diseñado desde el principio para el uso todoterreno real, no únicamente para ofrecer una estética aventurera.
El Land Rover Defender puede recurrir a una suspensión neumática que eleva considerablemente su carrocería cuando el terreno lo requiere. Partiendo de una altura de aproximadamente 8,6 pulgadas, el sistema puede alcanzar hasta 11,5 pulgadas, unos 292 mm, en su configuración elevada.
Una de las grandes ventajas de este sistema es su capacidad para adaptarse a situaciones completamente diferentes. El Defender puede bajar para facilitar el acceso al habitáculo o la carga y recuperar altura cuando se encuentra ante terrenos complicados.
La suspensión trabaja además junto con los diferentes modos de conducción orientados al terreno. De esta forma, el Defender busca combinar el confort de un SUV premium con una capacidad de expedición auténtica, capaz de enfrentarse a arena, barro, piedras y superficies muy accidentadas.
El paquete Sasquatch convierte al Ford Bronco Badlands en una herramienta todavía más preparada para el todoterreno. Gracias a sus neumáticos de 35 pulgadas y una configuración específica de transmisión, alcanza aproximadamente 11,6 pulgadas de altura libre, unos 295 mm.
La preparación no se limita a aumentar el tamaño de los neumáticos. El Bronco incorpora bloqueos de diferencial delantero y trasero y una barra estabilizadora desconectable, elementos que permiten mejorar la tracción y la articulación cuando las ruedas encuentran obstáculos de gran dificultad.
La gran ventaja es que todo llega directamente de fábrica. El propietario no necesita instalar un kit de elevación ni modificar la suspensión para obtener estas capacidades, manteniendo además la cobertura de garantía correspondiente.
El Jeep Gladiator Rubicon demuestra que una pick-up también puede conservar una auténtica filosofía de todoterreno. Con aproximadamente 11,1 pulgadas de altura libre al suelo, unos 282 mm, el modelo comparte buena parte de la tecnología de su hermano Wrangler.
Los diferenciales con bloqueo delantero y trasero, la barra estabilizadora desconectable y las protecciones inferiores permiten al Gladiator enfrentarse a obstáculos que pondrían en dificultades a muchas pick-ups convencionales.
Su gran diferencia es la presencia de una caja de carga abierta. De esta manera, el Gladiator combina una capacidad todoterreno muy cercana a la del Wrangler con la practicidad adicional de una pick-up, una combinación poco habitual dentro del mercado.
La Chevrolet Colorado ZR2 cierra esta clasificación con aproximadamente 10,7 pulgadas de altura libre al suelo, unos 272 mm, gracias a una configuración específica que aumenta tanto su capacidad todoterreno como su resistencia.
Uno de sus elementos más destacados son los amortiguadores Multimatic de válvula de carrete, desarrollados con una tecnología asociada a programas de competición. Su función es controlar los grandes recorridos de suspensión y mantener la pick-up estable cuando circula rápidamente sobre superficies muy irregulares.
El resultado es una Colorado que no necesita modificaciones posteriores para enfrentarse a terrenos exigentes. Con sus protecciones, una vía más ancha y una suspensión preparada para soportar fuertes impactos, la ZR2 demuestra que una pick-up de fábrica puede acercarse a las capacidades de un vehículo de competición todoterreno.
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