Ginetta, pese a no ser de amplio conocimiento entre el público en general, ya tiene más de cincuenta años de experiencia en el ámbito de la competición, tiempo más que suficiente para ganarse un lugar en la mente de los más entendidos al menos a nivel de Inglaterra y que le permitió hacerse con la pequeña marca que construye artesanalmente carros deportivos desde el 2005.
La intención de Ginetta con su nueva compra es la de lograr un mejor posicionamiento con vehículos deportivos de calle, un perfecto complemento para lo que se ve como un buen momento para la compañía en las carreras.
Incluida en la compra está el Farbio GTS, producto que ahora pasará a llamarse bajo la tutela de Ginetta como el F400, del cual se aspiran producir 50 unidades anuales.
Una planta de producción de componentes en fibra de carbono de Farbio es otra de las ventajas adicionales con las que contará Ginetta.