Honda quiere dejar atrás los todocaminos que solo aparentan ser aventureros y apuesta por mejoras reales en suspensión, altura libre al suelo y tecnología todoterreno.
Honda ha decidido cambiar el rumbo de sus SUV TrailSport. La marca japonesa quiere que sus modelos no solo tengan una estética robusta, neumáticos de aspecto campero y colores inspirados en la naturaleza, sino que también ofrezcan mejoras mecánicas reales para circular fuera del asfalto. El nuevo Passport TrailSport 2027 es el mejor ejemplo de esta estrategia, que también apunta a futuras versiones del CR-V y la pickup Ridgeline. El objetivo es competir con vehículos aventureros más especializados sin perder la versatilidad que caracteriza a los modelos de Honda.
El cambio responde a una evolución en las preferencias de los compradores, especialmente en Estados Unidos, donde las versiones TrailSport han ganado protagonismo dentro de la gama. Hasta ahora, algunos modelos se distinguían principalmente por sus detalles estéticos, pero Honda quiere dar un paso más con ajustes en el chasis, suspensiones específicas y una mayor protección de los bajos. La capacidad todoterreno será una parte central del desarrollo de los próximos TrailSport, en lugar de limitarse a un paquete visual que recuerde a los todoterrenos tradicionales.
El Honda Passport TrailSport 2027 estrena modificaciones importantes en la suspensión y el chasis, con una altura libre al suelo de aproximadamente 25 centímetros. La puesta a punto también mejora los ángulos necesarios para superar obstáculos y circular por caminos rocosos o embarrados. Estas mejoras permiten al SUV desenvolverse con más confianza en terrenos complicados, aunque sigue siendo un crossover con carrocería autoportante y suspensión independiente, no un todoterreno tradicional con reductora. La evolución demuestra que Honda quiere ofrecer capacidades adicionales sin renunciar al confort y al uso cotidiano.
El siguiente paso llegará con el Honda CR-V TrailSport de nueva generación, previsto para 2028, que debería incorporar mejoras más profundas que las de su planteamiento actual. La pickup Ridgeline también aparece como candidata a beneficiarse de esta estrategia, con una nueva generación prevista para los próximos años y la posibilidad de una variante TrailSport más preparada para la aventura. Honda todavía debe concretar todas las especificaciones de estos modelos, pero compartir componentes entre vehículos podría facilitar la incorporación de soluciones mecánicas probadas y reducir los costes de desarrollo.
La electrificación también podría desempeñar un papel importante. Honda trabaja en un sistema híbrido basado en un motor V6 para sus vehículos de mayor tamaño, una tecnología que podría mejorar la respuesta a baja velocidad gracias a la asistencia eléctrica. Esa característica resulta especialmente útil al superar pendientes, maniobrar sobre superficies irregulares o avanzar lentamente por senderos técnicos. La entrega inmediata de par de un motor eléctrico puede ayudar a controlar mejor la tracción, aunque las prestaciones finales dependerán de la configuración que Honda decida llevar a producción.
La división Honda Racing Corporation (HRC) también prepara un papel más destacado en esta transformación. La compañía ha mostrado un concepto Passport TrailSport HRC con modificaciones que incluyen protecciones inferiores adicionales, suspensión elevada, neumáticos de mayor diámetro, iluminación auxiliar y un cabrestante. Además, Honda ha anunciado componentes específicos para conducción fuera del asfalto, como llantas reforzadas y un sistema de escape desarrollado con Borla. Estas piezas podrían convertirse en la base de una oferta más amplia de accesorios para conductores que quieren personalizar sus vehículos para rutas exigentes y viajes de aventura.
La estrategia podría extenderse incluso a Acura, la marca prémium de Honda, que prepara un SUV con orientación aventurera. Su planteamiento sería menos extremo que el del Passport TrailSport, pero demostraría que el interés por los vehículos capaces de abandonar el asfalto también está llegando al segmento de lujo. Para España, la principal incógnita será qué parte de esta ofensiva llegará a los concesionarios europeos, ya que la gama TrailSport está centrada especialmente en Norteamérica. En cualquier caso, Honda quiere convertir la capacidad todoterreno en una mejora funcional y no únicamente estética, una decisión que puede cambiar la forma de entender sus futuros SUV.