Puntos clave de la Honda Ridgeline Sport 2012
1. Una pick up muy versatil
La Honda Ridgeline pertenece al grupo de las pick ups menos duras, más atractivos y familiares. Desde la aparición de los primeros "Lifestyle" pick ups en los años 70, estos vehículos han sabido conjugar a la perfección la capacidad para el trabajo con el estilo, el ocio y la vida en familia. Este es el caso de la Ridgeline, de sus competidores naturales como la Chevrolet Avalanche, Suzuki Equator, Toyota Tacoma o Nissan Frontier esta pick up sería la "menos pick up", con un chasis monocasco heredado del Acura MDX, con un único motor V6 como opción mecánica y con una apariencia mucho menos "bruta". Valga como argumento de peso, también, que Honda, desde este mismo 2012, ha decidido limitar a una la configuración de cabinas disponibles. Se trata la Crew Cab, de cuatro puertas e interior para cinco personas.
2. Nueva variante Sport
La Honda Ridgeline se mantiene fiel al primer modelo de 2006 con escasas actualizaciones. Para 2012 recibe una nueva parrilla, varias mejoras aerodinámicas y retoques en el motor, que mejoran el consumo en 1 mpg en autopista, y un nuevo acabado, denominado Sport con el que cuenta nuestra unidad de pruebas, que se ubica entre el RT, el básico y RTS, el segundo más lujoso. Comparte con el básico R/T aire acondicionado, asientos traseros plegables en proporción 60/40, control de crucero, equipo de audio con seis speakers y MP3 o mandos eléctricos. Pero, como elementos distintivos, añade rines de aleación de 18 pulgadas pintados en negro, al igual que la parrilla y que los contornos de los grupos ópticos, cristales tintados traseros, luces antiniebla y volante revestido de cuero con los mandos de la radio integrados.
3. Precio
El precio de esta versión es de 30,095 USD, algo menos de 1,000 más que la R/T. Por encima, los acabados RTS y RTL se extienden hasta los 32,055 y 34,930 USD, respectivamente.
Manejando la Honda Ridgeline Sport 2012
La Honda Ridgeline es más un automóvil de pasajeros que una pick up, prueba de ello es su chasis monocasco y una plataforma derivada del Acura MDX, y que, con ligeras variaciones nos encontramos en sedanes como el Honda Accord, o los Acura TL y TSX y en minivans como el Honda Odysey. Además cuenta con suspensiones independientes delante y detrás, un esquema bien diferente a lo que se estila en una pick up y totalmente coincidente con lo que se lleva en el mundo de los autos de pasajeros. Atributos que la hacen alejarse de un comportamiento típico pick up. Su motor V6 de 3.5 litros de 250 HP y 247 lb-pie no hace más que acentuar esa sensación. Le falta el torque que tienen la mayoría de estos modelos para empujar con vitalidad. Su capacidad de remolque es una de las más bajas del mercado (apenas 5,000 libras en función del acabado). Carece de marchas cortas y su transmisión integral, acoplada a una caja automática de cinco velocidades, lo único que le aportará es capacidad para transitar bajo cualquier circunstancia meteorológica, pero no bajo cualquier terreno. Con 1,500 libras de capacidad de carga en la caja, tampoco destaca en este apartado.
Sus prestaciones en carretera están al límite de la media. Hace el 0 a 60 mph en 8.3 segundos, por debajo de sus rivales, y su consumo de combustible (pese a los trabajos aerodinámicos operados en el modelo 2012) no es asombroso. Con 15 mpg en ciudad y 21 en autopista (una mejora de 1 mpg repecto al modelo 2011). Su rodar es suave, aplomado. Las irregularidades de la carretera son filtradas notablemente por las suspensiones y el motor resulta más que solvente para las necesidades habituales de una familia. Sólo la falta de torque de este V6 nos dejará un tanto insatisfechos en determinadas circunstancias como carreteras de montaña o salidas desde parado, estas sensaciones son las que marcan la diferencia con sus rivales.
El habitáculo Crew Cab de la Honda Ridgeline es grande, muy grande se mire por donde se mire incluso el tamaño de los mandos y del cuadro de instrumentos. Todo está orientado a hacernos ver que la funcionalidad y la amplitud son dos conceptos condenados a entenderse. De hecho, la Ridgeline está plagada de huecos y de lugares para almacenaje, incluido un baúl con llave bajo la caja de 8.5 pies cúbicos para evitar llevar las maletas y otros objetos personales desparramados en la caja. Los asientos traserosse pueden plegar en proporción 60/40, incrementando la capacidad de carga en caso de ser necesario.
La calidad de los plásticos y de los acabados está por encima de lo que estamos acostumbrados a ver en otros pick ups rivales (exceptuando, claro está, los tope de gama de las F-150, Silverado o RAM 1500, por otra parte más grandes y caras), lo cual le otorga un aire upscale bastante recomendable.
Nos gusta
Calidad de la cabina
Espacio para ocupantes traseros
Soluciones funcionales
Nos gustaría
Más dureza
Motor más potente
Más cualidades de pick-up
Rivales
Ya los hemos mencionado con anterioridad. Son todos aquellos pick up de pequeño tamaño, como Suzuki Equator, Toyota Tacoma o Nissan Frontier, en aquellas versiones con motor V6. La Chevrolet Avalanche por tamaño y estilo podría ser considerada su más directa rival, pero con único V8 como propulsor de elección, cualquier comparación queda invalidada.
Conclusión
La Honda Ridgeline debido a su capacidad de carga y remolque la dejan en clara desventaja de sus rivales pero es el máximo exponente de los Lifestyle Pick-up de hoy en día. Con un chasis monocasco y una suspensión independientes heredades de crossovers y sedanes la aproximan más a la de un automóvil de pasajeros que a la de una pick up. Por lo que es la pick up mas versátil del mercado siendo una gran opción de compra para familias con inquietudes de pick up pero sin emociones fuertes.
Fuente: Queautocompro