La prioridad de Ferrari con el HY-KERS ha sido la de integrar todo el nuevo sistema de propulsión al 599 GTB afectando en lo más mínimo el comportamiento y el rendimiento.
El motor eléctrico, las baterías y un generador se distribuyeron de tal manera que no se modificó ni el espacio interior ni aquel destinado para el equipaje del 599. Según Ferrari, el centro de gravedad quedó aún más bajo que en el modelo de serie e incluso la aerodinámica debajo del auto no fue intervenida.
El propulsor eléctrico se diseñó específicamente para no interferir en el comportamiento dinámico en aceleraciones longitudinales y transversales, según asegura el comunicado de la marca, tampoco afectando la tracción y la estabilidad de frenado. Como en varios híbridos a la venta en la actualidad, esta planta motriz asiste al 599 GTB en fases de aceleración, recarga las baterías al desacelerar y puede mover por sí sola al auto al circular en entornos urbanos.
El peso del motor eléctrico es de 40 kilogramos y está conectado a través de un embrague a la transmisión de doble embrague –valga la redundancia- y siete relaciones del Fiorano. La potencia adicional entregada al conjunto mecánico es de 100 caballos, por lo que Ferrari compensa el peso extra que agrega el sistema híbrido.
El HY-KERS hace parte del plan de Ferrari para reducir sus emisiones contaminantes y promedios de consumo en su gama de productos, algo que empezó con la instalación de paneles solares en el techo de su fábrica en Maranello y con el desarrollo de motores más eficientes en sus modelos California y 458 Italia.