Los pocos cambios que tiene el Equus norteamericano respecto al surcoreano recaen en la parrilla y en los reflectivos laterales. El interior, plagado de equipamiento y lujo, está configurado para cuatro personas, donde las dos de atrás irán ‘a sus anchas’ gracias a las sillas reclinables eléctricamente, que además vienen acompañadas con calefacción, masajes y un gran sistema de entretenimiento.
Su funcionamiento motriz recae en el motor Tau V8 de 4,6 litros y 385 HP, que pasan a las ruedas traseras mediante una transmisión secuencial de seis marchas (posteriormente será de ocho). Para brindar mayor comodidad, viene dotado de una suspensión independiente con regulación neumática.
Hyundai asegura que el equipamiento, el confort, el espacio y el lujo que tiene este gran sedán es comparable con un Lexus LS, un Mercedes Clase S o un BMW Serie 7, pero por un precio que va por la mitad: 55 mil dólares.