Los dueños del Aston Martin DBS fueron los primeros afortunados en poseer un reloj con un sistema que les permitía abrir su auto a través de una presión en un punto determinado del cristal de la esfera.
Esta creación, obra de la maestría de Jaeger-LeCoultre en colaboración con Aston Martin, es una pieza digna del mismísimo James Bond. Ahora una grata sorpresa llega para los propietarios del Rapide, el AMVOX2 Transponder Rapide.
Este reloj incorpora la misma función que permite abrir y cerrar el deportivo y, como su antecesor, su diseño se inspira en las líneas y elementos del automóvil al que se encuentra tan estrechamente vinculado.
Encontramos evidencia de esta relación en la esfera, que nos recuerda el tablero de instrumentos; y en la abertura del anillo exterior que revela parte del mecanismo, a semejanza de la visión de los frenos tras las llantas del Aston.
El AMVOX2 Transponder Rapide cuenta con la función “encuéntrame”, que también se activa presionando el cristal y provoca que las luces del Rapide se enciendan y se apaguen por unos segundos para que su dueño lo ubique.