Con 597 hp, un tercer motor eléctrico dedicado al eje trasero y bloqueo de diferencial, la T2 XWD llega a México como la variante más capaz de la SUV que más vende Jetour.
Hasta ahora, la versión híbrida enchufable de la T2 (llamada i-DM) sólo se ofrecía con tracción delantera. Esta nueva opción manda fuerza a las cuatro ruedas y cuesta $969,900 pesos, con un precio especial de lanzamiento de $929,900.
A pesar de que Jetour la presenta como 4×4, conviene aclarar el término. Una 4×4 tradicional – Wrangler, Bronco o casi cualquier pickup de trabajo – usa caja de transferencia con reductora, un juego de engranes que reparte la fuerza entre ejes y la multiplica para avanzar despacio.
Nada de eso existe en la Jetour T2 XWD: aquí la tracción se resuelve con electricidad, y esa diferencia explica tanto sus virtudes como sus límites.

Para entender el cambio, conviene partir de la versión conocida. En la T2 Híbrida i-DM, un motor 1.5 turbo convive con dos motores eléctricos; juntos suman 375 caballos de fuerza y mueven sólo las ruedas delanteras.
Según la marca, quienes empujan casi todo el tiempo son los eléctricos, mientras el de gasolina funciona como apoyo.
En la nueva versión XWD, ese conjunto delantero entrega 362 caballos de fuerza y 447 lb-pie de torque. Atrás aparece un tercer motor eléctrico que mueve únicamente el eje trasero, y como cada eje tiene su propia fuente de fuerza, la caja de transferencia sale sobrando.
Con todos los motores trabajando a la vez, el total llega a 597 caballos de fuerza y 675 lb-pie, cifras de auto deportivo en una camioneta de 2,360 kilos.
Asimismo, la batería crece de 26.7 a 43.2 kWh y ahora la suministra CATL, el mayor fabricante de baterías para autos del mundo. En palabras sencillas, el tanque eléctrico de la Jetour T2 XWD es 62% más grande, y la autonomía sin gasolina pasa de 100 a 160 km según el ciclo WLTC. Con trayectos de 50 km diarios y carga en casa, alcanza para unos tres días sin encender el motor de gasolina.
A cambio, la XWD pesa 250 kilos más (2,360 contra 2,110 kg). Por eso la autonomía total baja de 1,300 a 1,073 km y el rendimiento pasa de 32 a 31 km/l.
Aun así, superar los mil kilómetros entre visitas a la gasolinera sigue siendo poco común en una camioneta de este tamaño.
Incluso con ese sobrepeso, la Jetour T2 XWD acelera de 0 a 100 km/h en 5.5 segundos, dos segundos menos que la versión de tracción delantera (7.5 s). Para dimensionarlo, se trata de un tiempo propio de un sedán deportivo, no de una SUV familiar con aspecto de expedición.

En lugar de que el conductor elija entre 2H o 4H con una perilla, como en una 4×4 clásica, el sistema XWD (X Wild Drive) decide solo. Tarda 0.1 segundos en determinar si basta con las ruedas delanteras o si conviene enviar fuerza a las cuatro, apoyado en el modo X Smart y siete programas de manejo: Estándar, Eco, Sport, Nieve, Lodo, Arena y Rocas.
De igual manera, la novedad más relevante para el off-road es el bloqueo del diferencial trasero. Para explicarlo sin tecnicismos: un diferencial permite que las dos ruedas de un mismo eje giren a velocidades distintas, algo necesario en cada curva.
Ese mecanismo estorba en el lodo o cuando una llanta queda en el aire, porque la fuerza se escapa hacia la rueda que no tiene agarre. Al bloquearlo, ambas ruedas giran juntas y la que sí pisa firme puede sacar a la camioneta.
En este caso, el bloqueo es mecánico y se acciona con un botón físico. También puede entrar solo en los modos Nieve, Lodo, Arena y Rocas, si la camioneta va a menos de 5 km/h o si las ruedas traseras giran con una diferencia mayor a 50 revoluciones por minuto. Por seguridad, se libera de forma automática al rebasar 30 km/h.
Por si fuera poco, la Jetour T2 XWD suma Creep Mode, que mantiene una velocidad muy baja y constante; Tank Turn, para girar casi sobre su eje en espacios cerrados; control de descenso, asistente de arranque en pendiente y cámara de 540 grados con chasis transparente, que muestra en pantalla lo que hay debajo de la carrocería.
En números, ofrece 200 mm de altura libre al piso y ángulos de entrada, ventral y salida de 28, 18 y 30 grados. Traducido: el de entrada indica qué tan empinada puede ser una rampa antes de que la defensa la golpee; el ventral, qué tan pronunciada puede ser una cresta antes de que la panza toque. Vadea hasta 700 mm y lleva placas de acero bajo batería, motor y tanque.

A simple vista, distinguirla de la T2 i-DM de tracción delantera es complicado. Según la marca, la única diferencia exterior está en los emblemas, que en la XWD vienen en rojo.
Todo lo demás se mantiene: carrocería cuadrada, parrilla con logotipo iluminado, faros Matrix LED, rines de aluminio de 20 pulgadas y una cubierta trasera estilo mochila.
Con ese frente, la T2 sigue jugando la carta que la hizo popular: una vista que recuerda a la Land Rover Defender y a la Ford Bronco Sport, a una fracción del precio de la primera. Esa estética explica buena parte de su éxito, y la XWD no la toca.
En el interior, la XWD hereda la dotación generosa de la gama. Incluye pantalla central de 15.6 pulgadas, tablero digital de 10.25, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, audio Sony con 11 bocinas y subwoofer, asientos delanteros ventilados con ajuste eléctrico y memoria y techo panorámico que se abre casi por completo.
En asistencias, trae un paquete de nivel 2 con crucero adaptativo, permanencia en carril, monitor de punto ciego y alerta de colisión frontal.

Con un precio de lista de $969,900 pesos, la Jetour T2 XWD cuesta 70,000másquelaT2i-DMdetraccióndelantera(899,900). Con el precio de lanzamiento de $929,900, la distancia se reduce a $30,000.
Por esa diferencia, el comprador obtiene 222 caballos de fuerza más, 62% más batería, dos segundos menos en el 0 a 100 y un bloqueo de diferencial que la otra versión no tiene.
En el negocio, el movimiento tiene lógica. De acuerdo con la marca, la T2 representa cerca del 37% de sus ventas en México y su versión híbrida de tracción delantera llegó a sumar 30% del total. Incluso los accesorios pesan: siete de cada diez T2 se venden con alguno instalado.
Por ahora, falta una pieza para quien piensa en remolcar. Sin capacidad oficial de arrastre, por su estructura monocasco (carrocería y chasis en una sola pieza, como en un auto), la Jetour T2 XWD dependerá de un accesorio para cargas limitadas que la marca promete para los próximos meses.
A fin de cuentas, la XWD convierte a la T2 en lo que su diseño siempre prometió. Cómo se comporta en 420 km de carreteras, caminos rurales y rutas off-road del centro del país, con sus aciertos y pendientes, merece capítulo aparte.
