Del Koenigsegg CCX apenas se venderán dos unidades, y de su hermano mayor, el CCXR serán cuatro. ¿Muy poco? pues la verdad sí. El dramático corte de producción es necesario para sobrevivir, sobretodo cuando más de la mitad de sus clientes (árabes) han dejado a un lado el negocio. Pero esto no significa que la compañía se quede quieta, seguirán trabajando a paso lento, pero lo harán.
Koneigsegg nos muestra su última creación, una edición especial del CCXR, llamada Trevita, que, como gran novedad, incorpora una carrocería en fibra de carbono de color plateado.