El golpe más duro para la compañía que hace un año dominaba el primer lugar de lealtad entre clientes es que los ganadores han sido sus rivales más acendrados como Honda y Ford. La firma de la Hache presume un saludable porcentaje del 68% entre los clientes que comprarían otra vez un Honda, mientras Ford logra un razonable 61% de aceptación, de cara a un mercado deprimido donde varias compañías asiáticas como Hyundai lograron mayores participaciones de ventas notables gracias a un mercadeo bien dirigido hacia lo económico y accesible. Toyota luce un 57% de aceptación entre sus últimos clientes.
Pese las razones de la encuesta, el gigante nipón todavía logró acumular 1.2 millardos de dólares en el primer trimestre. Y con 20 mil millones de dólares en efectivo todavía disponibles en la caja, Toyota puede encarar muy bien las críticas y solventar este revés tan contundente a su imagen de alta calidad.