Aunque los fabricantes llevan tiempo incorporando el botón de encendido y apagado en sus vehículos y se tiende a eliminar la llave de contacto, la NHTSA, la agencia gubernamental que regula la seguridad en los vehículos estadounidenses, ha propuesto que el apagado del motor se pueda llevar a cabo de forma rápida, para desconectar el motor del coche de la manera más rápida posible en caso de detectar algún tipo de peligro.
Si es cierto que todos estamos pensando que en los autos actuales basta con pulsar el botón de arranque y pare para detenerlos, pero en algunos no es tan fácil y precisan que la palanca de cambio esté en posición P, aparte claro, los hay que sólo se apagan cuando el conductor mantiene apretado el botón.
Todo viene por la proliferación del sistema de arranque por botón (que en 2002 montaban 5.000 vehículos y en 2008 estaba presente en 1.200.000), por el caso Pedalgate, y es que la NHTSA aventura que si todos los coches se apagaran de un mismo modo, a lo mejor no habría llegado la sangre al río con los Toyota.
El coste de implementar la medida en todas las líneas de producción se estima en unos 500.000 dólares anuales.