La futura normativa anticontaminación del Viejo Continente, empeñada en recortar las emisiones de lo que en algún momento se catalogó como el enemigo público del medio ambiente: el CO2, obligará a Land Rover a sacar al mercado algo inimaginable hace algunos años y que no será bien recibido por los más puristas allegados a la marca. Se trata de un carro de tracción frontal.
El LRX estará a la venta a principios de 2011 con un sistema de tracción integral en un principio, la variante de entrada con un eje motriz la acompañará posteriormente anunciando un consumo de combustible menor, menos CO2 a la atmósfera debido a su menor peso y un sacrilegio ante los ojos de muchos. Los tiempos de ahora así lo exigen, o sino que le pregunten a BMW .
En el denominado Mundial del Automóvil confirmaremos de primera mano esta noticia, que atestigua la cada vez mayor influencia de la mentalidad verde.