Leapmotor B10 reseña: qué tan bueno es el SUV ultra híbrido

Pocos lanzamientos generan tantas preguntas al mismo tiempo. Leapmotor B10 llegó al país en una sola versión, ...
31/08/2026

Luis Hernández del Arco

Pocos lanzamientos generan tantas preguntas al mismo tiempo. Leapmotor B10 llegó al país en una sola versión, con precio de 575,000 pesos y una cifra que suena a exageración: 1,000 kilómetros de autonomía. 

Conviene desarmar esa promesa por partes, porque detrás hay decisiones de ingeniería que cambian por completo la manera de usar el auto a diario.

Leapmotor B10 mide 4,530 milímetros de largo, prácticamente lo mismo que un Volkswagen Taos, con esquinas redondeadas que buscan aerodinámica antes que pose aventurera.
Leapmotor B10 mide 4,530 milímetros de largo, prácticamente lo mismo que un Volkswagen Taos, con esquinas redondeadas que buscan aerodinámica antes que pose aventurera.

Por qué comprar esta marca no es una apuesta a ciegas

Duda legítima aparece antes que cualquier ficha técnica: qué pasa si algo falla. Marca desconocida, origen chino, cero historial en México. Preocupación razonable.

Respuesta cambia todo el planteamiento. Stellantis invirtió millones de dólares en Leapmotor y controla el 51% de la sociedad que la comercializa fuera de China. Traducción práctica: el mismo grupo dueño de Jeep, Ram, Dodge, Fiat y Alfa Romeo responde por este auto.

Mopar, división de refacciones del corporativo, arrancó con 1,500 números de parte disponibles desde el primer día de venta de Leapmotor en México, repartidos hacia 160 puntos de servicio. Garantía cubre cuatro años defensa a defensa y ocho años en la batería de alto voltaje.

Asimismo, el modelo pasó por un año de validación en instalaciones de Stellantis México antes de salir a la venta. Nada de importar y confiar en la suerte.

Con 1,655 milímetros de altura y manijas ocultas en las puertas, la silueta se acerca más a un hatchback alto que a una camioneta tradicional. Rines de aluminio de 18 pulgadas vienen de serie.

¿SUV o hatchback? Empecemos por lo que confunde

Silueta engañosa, para empezar. Con 4,530 milímetros de largo y apenas 1,655 de alto, este modelo parece un hatchback estirado antes que una camioneta. Ficha técnica aclara el asunto: 170 milímetros de altura al suelo y proporciones de crossover compacto.

Entonces se trata de un SUV compacto. De los que privilegian aerodinámica sobre pose aventurera, cosa que se agradece en consumo y se nota en el ruido de viento a velocidad de crucero.

Acelera de cero a cien en 7.5 segundos y alcanza 170 km/h. Stellantis afinó el chasis en su circuito de Balocco, el mismo donde ajusta suspensiones de Alfa Romeo y Maserati.

Contra quién compite el Leapmotor B10 por precio y tamaño

Aquí está la parte interesante. Por dimensiones y costo, el rival natural es un Volkswagen Taos o un Mazda CX-30, ambos con motor de gasolina convencional. Mismo dinero, mismo tamaño de estacionamiento.

Diferencia brutal aparece en el uso diario. Un Taos consume gasolina siempre; este no consume nada mientras no se agote la batería. Para quien recorre 30 o 40 kilómetros al día, eso significa pasar semanas sin abrir el tanque.

Comparado con híbridos convencionales como Toyota Corolla Cross HEV o Kia Niro, la ventaja se vuelve económica: el Leapmotor B10 cuesta menos y ofrece algo que ninguno de los dos tiene, que es la posibilidad de andar en modo puramente eléctrico durante casi cien kilómetros.

Cabina despojada de botones, con vestiduras claras y 64 colores de iluminación ambiental. Asientos delanteros ventilados y calefactados, algo poco común en un auto de 575,000 pesos.

Contra quién compite por tecnología

Terreno distinto, contrincantes distintos. Aquí aparecen BYD Yuan Plus, Geely EX5 EM-i y Chevrolet Captiva PHEV. Todos electrificados, todos chinos salvo el último.

Ninguno usa exactamente el mismo esquema. Un híbrido enchufable puede mover las ruedas con gasolina; el Leapmotor B10 nunca lo hace. Motor de 1.5 litros y cuatro cilindros vive únicamente para generar electricidad, como una planta de luz que viaja a bordo. Sensación al volante, en consecuencia, es la de un eléctrico puro todo el tiempo.

Pantalla de 14.6 pulgadas concentra casi todos los controles, acompañada de un clúster digital de 8.8. Asistente de voz permite abrir el techo o ajustar el clima sin soltar el volante.

Cómo se siente en carretera

Recorrimos el tramo de Nayarit a Nuevo Vallarta y ahí quedó clara la primera virtud: acelera con la contundencia inmediata de un eléctrico, sin esperas ni cambios de marcha. Cifra oficial, 7.5 segundos de cero a cien. Sensación real, bastante más veloz de lo que sugiere el papel.

Estabilidad sorprende para un auto de esta categoría. Explicación tiene nombre y apellido: Stellantis afinó el chasis en su circuito de Balocco, en Italia, el mismo donde ajusta suspensiones de Alfa Romeo y Maserati. Suspensión independiente en ambos ejes y reparto de peso 50-50 completan el paquete.

Detalle que casi nadie menciona: la calibración del tren motriz se adaptó a las zonas de gran altitud de México. Cualquiera que haya manejado un turbo en la Ciudad de México sabe por qué eso importa.

Resulta agradable de sostener el volante, con grosor correcto, ni exageradamente deportivo ni endeble. En ciudad, la dirección eléctrica se siente ligera; en carretera, algo desconectada. Alcanza 170 km/h como tope, suficiente para cualquier uso legal.

Motor de gasolina de 1.5 litros nunca mueve las ruedas. Trabaja solo como generador para el motor eléctrico de 215 caballos montado sobre el eje trasero.

Experiencia a bordo: minimalismo que sí funciona

Toda la cabina renuncia a los botones y concentra el control en una pantalla de 14.6 pulgadas. Ese enfoque trae un riesgo evidente: terminar navegando menús mientras se maneja. Por fortuna, el asistente de voz responde bien y permite abrir el techo o ajustar el clima sin soltar el volante.

Sorprende gratamente el espacio interior. A pesar del tamaño exterior contenido, las plazas traseras acomodan adultos sin drama. Dentro de la consola central se esconde un hueco enorme donde caben bolsas, no solo llaves y celulares.

Se ven finos los materiales, con vestiduras claras que dan sensación futurista. Bajo el sol de Nayarit, con temperaturas altas, esos asientos nunca alcanzaron ese calor insoportable típico de otros interiores claros. Vienen ventilados y calefactados adelante, cosa rara a este precio.

Se abre el techo panorámico hasta la parte trasera y trae cortinilla eléctrica. Hay iluminación ambiental de 64 colores. Sin ser gigantesca, la pantalla se lee bien; ese pudor visual le da un aire más elegante que el de otros modelos asiáticos donde el tablero parece televisión.

Techo panorámico de 1.8 metros cuadrados con cortinilla eléctrica, que se abre hasta la zona de las plazas traseras.

Seguridad: donde el Leapmotor B10 saca ventaja real

Siete bolsas de aire, incluida una central delantera que evita el golpe entre conductor y copiloto. Diecisiete asistencias que abarcan crucero adaptativo con Stop & Go, frenado autónomo con detección de peatones y ciclistas, punto ciego, tráfico cruzado trasero con frenado y visión 360 grados.

Más conversación generó el monitoreo del conductor, capaz de avisar si detecta somnolencia. Voceros de la marca mencionaron también preinstalación para un sistema de bloqueo por alcohol, aunque ese punto no figura en la ficha técnica oficial.

Consumo, autonomía y letra chica

Números oficiales: 98 kilómetros en modo eléctrico, 990 combinados, consumo de 16.6 kWh cada 100 kilómetros. Batería de 18.8 kWh se carga por completo en 3.5 horas con corriente alterna, o del 30 al 80% en apenas 19 minutos con carga rápida.

Advertencia necesaria: esas cifras se midieron bajo ciclo NEDC, el más generoso de todos. Esperar el número exacto en el mundo real sería ingenuo. Aun descontando el optimismo del laboratorio, la autonomía sigue siendo enorme frente a cualquier eléctrico puro del mismo precio.

Traducido a mapa mexicano, ese rango permite salir de la Ciudad de México y llegar a Monterrey sin detenerse.

Cajuela de 334 litros, ampliables a 1,005 al abatir la segunda fila. Punto débil frente a rivales del segmento, y conviene medirlo antes de firmar.

¿Vale la pena?

Leapmotor B10 tiene sentido para quien hace trayectos urbanos cortos entre semana y sale a carretera un par de veces al mes. Ese perfil aprovecha ambos mundos y prácticamente deja de comprar gasolina.

Compradores que viven fuera de las principales ciudades deben revisar antes la cobertura de servicio, que hoy ronda el 57% del país. Quien necesite cajuela grande también debe medir: 334 litros quedan cortos frente a rivales del segmento.

Falta el dato que nadie puede tener todavía, el valor de reventa dentro de tres años. Aun así, contar con la red de Mopar detrás reduce muchísimo el riesgo de quedarse varado esperando una pieza.

Veredicto personal: pocas veces un debut de marca llega tan resuelto. Conviene tomarlo en serio.

Precio

  • Leapmotor B10 Ultra Híbrido Design: $575,000 pesos, versión única
  • Siete colores de carrocería y dos ambientes interiores
  • Garantía: 4 años defensa a defensa y 8 años en batería de alto voltaje

Ficha técnica

  • Propulsión: eléctrico con extensor de rango; motor de gasolina 1.5 L solo como generador
  • Motor eléctrico: 160 kW / 215 hp y 177 lb-pie, tracción trasera
  • Batería LFP de 18.8 kWh; autonomía eléctrica de 98 km y combinada de 990 km (NEDC)
  • Consumo: 16.6 kWh/100 km; tanque de 50 litros
  • Carga: 3.5 h en AC (0-100%) y 19 minutos en DC (30-80%), hasta 46 kW
  • Desempeño: 0-100 km/h en 7.5 segundos y 170 km/h de velocidad máxima
  • Suspensión MacPherson adelante y multibrazo atrás; frenos de disco en las cuatro ruedas
  • Medidas: 4,530 mm de largo, 1,885 de ancho, 1,655 de alto y 2,735 mm entre ejes
  • Peso de 1,785 kg y 170 mm de altura al suelo
  • Cajuela de 334 litros, 1,005 con asientos abatidos; cinco pasajeros

Equipamiento destacado

  • Rines de aluminio de 18″, iluminación LED completa y manijas ocultas
  • Techo panorámico con cortinilla eléctrica y cajuela eléctrica
  • Asientos delanteros ventilados y calefactados, con ajuste eléctrico
  • Volante calefactado e iluminación ambiental de 64 colores
  • Pantalla central de 14.6″ y clúster digital de 8.8″
  • Apple CarPlay, Android Auto, audio de 12 bocinas y asistente de voz
  • Llave digital NFC, actualizaciones OTA, conectividad 4G y cargador inalámbrico
  • Cámara panorámica 360° Omni-Visión 2.5D

Seguridad y asistencias

  • Siete bolsas de aire, incluida una central delantera, y anclajes ISOFIX
  • Control de estabilidad, tracción, arranque en pendiente y descenso de pendientes
  • Prevención antivuelco, monitor de presión de llantas y frenado posterior a colisión
  • 17 asistencias ADAS: crucero adaptativo con Stop & Go, asistencia de carril, frenado autónomo con detección de peatones y ciclistas, punto ciego, tráfico cruzado trasero con frenado, apertura de puertas y monitoreo del conductor

Más detalles del B10 en leapmotor.com.mx