Los coches que la Generación Z no soporta: del Tesla Cybertruck al polémico PT Cruiser

El diseño extravagante, el consumo elevado y una imagen que no encaja con las nuevas tendencias explican ...
12/10/2026

Rancez Damian

El diseño extravagante, el consumo elevado y una imagen que no encaja con las nuevas tendencias explican por qué algunos coches despiertan rechazo entre los conductores más jóvenes.

Cada generación desarrolla sus propios gustos automovilísticos, y la Generación Z no es una excepción. Una encuesta sobre las preferencias de los conductores jóvenes en Estados Unidos revela que algunos vehículos generan una reacción especialmente negativa por su estética, su imagen o lo que representan. El Tesla Cybertruck encabeza la lista de los coches considerados más «cringe», con un 73,8 % de las respuestas, seguido por modelos como el Chrysler PT Cruiser y el Kia Soul. Estas opiniones no significan que los vehículos sean necesariamente malos desde el punto de vista mecánico, pero muestran cómo la percepción social puede influir en la reputación de un coche.

Tesla Cybertruck: un diseño que divide opiniones

El Tesla Cybertruck destaca por su carrocería angular de acero inoxidable, una imagen muy alejada de las formas convencionales de las pick-up. Su diseño futurista ha generado tanto admiración como críticas desde su presentación, y el estudio citado por MotorBiscuit señala que un 73,8 % de los encuestados lo considera poco atractivo desde el punto de vista social. Parte de su polémica también está relacionada con su precio, su tamaño y la exposición mediática de la marca. Aun así, su estética extrema es precisamente uno de los rasgos que lo diferencian en un mercado donde muchos fabricantes buscan diseños cada vez más reconocibles.

Chrysler PT Cruiser: el estilo retro que no convenció a todos

El Chrysler PT Cruiser ocupa el segundo puesto de la encuesta, con un 52,8 % de respuestas negativas. Lanzado a comienzos de los años 2000, este modelo apostó por una carrocería de inspiración retro que mezclaba rasgos de coches clásicos con la practicidad de un vehículo familiar. Aunque ofrecía un interior versátil y cumplía su función como coche cotidiano, su aspecto peculiar no ha envejecido bien para una parte de los conductores jóvenes. Sin embargo, su diseño diferente también ha despertado cierto interés entre aficionados a los automóviles poco convencionales.

El Kia Soul, con un 52 % de respuestas desfavorables, completa los primeros puestos de esta clasificación. Su carrocería cuadrada, el techo elevado y las proporciones poco habituales lo convirtieron en una alternativa reconocible frente a los SUV tradicionales. También ofrecía un aprovechamiento práctico del espacio y un precio relativamente accesible en Estados Unidos. La encuesta demuestra, no obstante, que la originalidad estética no siempre conecta con las preferencias de las nuevas generaciones. Kia dejó de comercializar el Soul en el mercado estadounidense después del año modelo 2025, aunque su trayectoria sigue siendo representativa de una época en la que los diseños cuadrados ganaron popularidad.

El tamaño y la imagen también influyen en la percepción

Otros vehículos de gran tamaño, como el Hummer H2, también arrastran una imagen controvertida por sus dimensiones, su elevado consumo y su estética inspirada en vehículos militares. En un contexto donde muchos jóvenes prestan atención al coste de uso y al impacto ambiental, este tipo de coches puede parecer excesivo. No significa que todos los integrantes de la Generación Z rechacen los todoterrenos grandes: las preferencias cambian según las necesidades, el presupuesto y el lugar de residencia. Pero la encuesta refleja que la imagen de un automóvil puede pesar tanto como sus prestaciones a la hora de juzgarlo.

La lista también pone de relieve que ciertos detalles de personalización pueden resultar poco atractivos para los conductores jóvenes. Entre ellos destaca modificar el escape para hacerlo más ruidoso, una práctica que aparece como una de las señales más rechazadas por los participantes del estudio. Frente a la cultura automovilística que asociaba el ruido del motor con deportividad, parte de los conductores actuales parece valorar más la discreción, la comodidad y la eficiencia. Aun así, estas tendencias no implican que la pasión por los coches haya desaparecido: la Generación Z también muestra interés por los clásicos, los deportivos y la personalización, aunque con preferencias distintas.