El primer vehículo en estrenar el nuevo 5.5 litros es el Mercedes-Benz Clase S, del cual ya se facilitó algo de información oficial anteriormente. Ahora se corroboran algunos datos que habíamos publicado en días pasados.
Se confirma que el V8 con dos turbocompresores tendrá la capacidad de producir 544 caballos, con un torque que ascenderá hasta las 664 lb-pie. La aceleración de 0 a 60 mph declarada es de 4.4 segundos, mientras que la velocidad máxima, como es usual, está limitada a 155 mph.
El consumo pese a la mejora de prestaciones se reduce en un 25%, con un promedio de 9.52 kilómetros por litro según anuncia el fabricante.
La transmisión MCT de siete velocidades reemplaza a la 7G-Tronic, cuyo funcionamiento es a través de un tradicional convertidor de par. Vale la pena dejar claro que la MCT no es una caja de doble embrague, ésta actúa en el propulsor gracias a un solo embrague –valga la redundancia- bañado en aceite cuya función está automatizada. La rapidez en los cambios de marcha mejora, el consumo de combustible menor también se le atribuye en parte a este cambio en el nuevo modelo.
Hay tres modos de funcionamiento en el manejo cuyas diferencias están en la prelación que se le da a las prestaciones o a la economía de combustible. Un sistema de arranque y parada automática del motor será de serie.