En los años cincuenta, cuando el más famoso fue el 300 SL Gullwing, la variante convertible (190SL) también tuvo sus adeptos. Mercedes-Benz quiere repetir la fórmula, y por ello ha mandado a la calle mulas de pruebas del futuro SLS AMG Roadster, que deberá estar listo antes de 2012.
‘El alas de gaviota sin alas’ mantendrá la misma mecánica de gasolina de 8 cilindros que alimenta al SLS AMG, pero no el bloque actual de 6,2 litros, sino el nuevo de 5,5 litros y doble turbo que montará la familia próximamente.
Poco a poco irá saliendo información preliminar y se irá despojando del abundante camuflaje que lo azota por ahora.