Los HEMI Challenger y HEMI Cuda, ambos descapotables, llevan un poderoso propulsor de 426 pulgadas cúbicas (medida que se usaba frecuentemente en el entre los muscle cars, equivale a casi 7 litros de cilindrada) bajo el capó.
El estilo recrea de manera evidente al Dodge Challenger y Plymouth Cuda de hace 3 décadas, con ese reconocible amarillo brillante de algunas unidades de los Cuda originales, combinado con las clásicas líneas negras que recorren la carrocería. No puede faltar la entrada de aire en el capó, para darle vida a los 725 caballos que desarrollan gracias a un supercargador Kenne Bell.
Para controlar tanta dosis de potencia, se montó un sistema de suspensión totalmente regulable para mejorar el comportamiento, un diferencial de mejores especificaciones y un eje de transmisión reforzado. Mr Norm’s sí que sabe hacer ‘tuning a la americana’, y queda demostrado en estas dos versiones especiales HEMI.