A penas han pasado unas semanas desde que Porsche dio a conocer al mundo entero la nueva generación de su renovada y más ligera Cayenne, y la firma alemana vuelve a ser noticia dentro del mundo automotriz al confirmarse el desarrollo de una nueva mini SUV basada sobre la plataforma universal de VW.
La noticia anterior no puede significar otra cosa más que la casa de Stuttgart está en busca de una mayor rebanada del pastel buscando aumentar sus ventas anuales con nuevos productos que abran el abanico de posibilidades para el mercado internacional.
Lo curioso del asunto es que el anuncio sale a la luz después de que la alemana negase rotundamente su interés por involucrarse en un proyecto que supusiera una evolución de su afamada Cayenne. A pesar de ésto, los alemanes de Stuttgart han caído rendidos ante los encantos del mercado y parece ser que están planeando un feroz contraataque para plantarles cara a marcas como Volkswagen y Audi.
El objetivo principal de Porsche será ofrecer al mercado una SUV mediana al estilo Q5 pero con una imagen, desempeño y equipamiento propio que la haga única dentro del amplio abanico de posibilidades que tiene el comprador hoy en día.
A pesar de que la casas germana ya ha mostrado en el pasado sus cualidades para convertir lo que toca en oro (léase Cayenne o Panamera), será interesante ver como solucionarán el tema del canibalismo interno evitando que el nuevo modelo le gane mercado a la ya de por si exitosa Cayenne.
A pesar de lo que suceda, no cabe duda de que Porsche se encuentra buscando la manera de ampliar su gama de modelos con el fin de competir contra marcas que cuentan con una amplia gama de productos dentro de su pool de productos.