Los Alfa Romeo Giulietta, el nuevo BMW Serie 5 y el Mazda Cx-7 fueron los vehículos evaluados en esta ocasión. Los dos primeros obtuvieron cinco estrellas en la calificación general y el último cuatro.
El predecesor del 147 se une a muchos otros vehículos que recientemente han logrado la máxima calificación otorgada por el organismo europeo. Su buen desempeño en las pruebas de choque frontal, lateral contra un auto y contra un poste y el resultado obtenido en el reposacabezas tras un golpe por la parte trasera no tuvieron ninguna anomalía para reseñar.
La carrocería F10 del BMW Serie 5 alcanzó las cinco estrellas que en su día no logró obtener el modelo que reemplaza. La protección en el golpe lateral contra un poste se registró “adecuada” en el pecho y el abdomen mientras que en el frontal los niños de tres años sentados en su respectiva sillita son los más favorecidos pues la seguridad alrededor de ellos tuvo el mejor puntaje posible.
Vale la pena resaltar que en el Giulietta y el Serie 5 ya se empiezan a ver algunos avances relacionados a la protección de peatones, pues ambos lanzamientos muestran en su superficie frontal pocas zonas que puedan resultar peligrosas para el cuerpo de un potencial atropellado.
En el caso del BMW el capó activo hizo que prácticamente toda esa pieza fuera marcada en color verde siendo responsable del excelente puntaje del 78% en esta evaluación.
Las cuatro estrellas del Mazda Cx-7 no son un mal resultado en términos absolutos, pero al profundizar en el análisis se puede observar una protección pobre en el golpe trasero para prevenir un latigazo cervical (cero puntos).
En la colisión lateral contra un poste se marcó como “débil” la zona del pecho y “marginal” en el abdomen, misma apreciación que se registró para la parte superior de las piernas en el golpe frontal para ambos ocupantes. Es el ejemplo perfecto que demuestra que un todoterreno no siempre es el más seguro en caso de choque.