Con lo que parece una políticamente incorrecta autopromoción a la naciente gama de deportivos de McLaren, Ron Dennis, famoso e infame para algunos (debido a ciertos episodios pasados en la Fórmula 1), describió de una manera bastante contundente a lo que se ha considerado como uno de los mejores deportivos que se han creado, más que todo por la exageración que representa en aspectos como la potencia y la velocidad máxima.
El Veyron fue producto de la mente del ingeniero vienés Ferdinand Piëch, una vez el presidente del Grupo Volkswagen y responsable de creaciones como el Porsche 917. También participó en el desarrollo del Audi Quattro y, en los últimos años, se le conoció por el ambicioso proyecto del Volkswagen Phaeton, entre otros tantos autos en los que aportó su conocimiento. No se podía esperar menos del nieto de Ferdinand Porsche.
Partiendo de que el Veyron no fue pensado por cualquier persona –y Dennis no es precisamente un recién aparecido en el medio-, llama la atención el argumento que usa este recorrido hombre, de sobra conocido en el mundo de la competición.
Dennis hace alusión a un episodio de Top Gear, en donde el McLaren F1 es enfrentado al famoso Bugatti en una carrera atravesando una autopista en Abu Dhabi, que en teoría tendría que ganar el Veyron pero que en palabras de Dennis, tuvo que ser favorecido para lucir más rápido de lo que realmente era, pues el McLaren siempre lo derrotaba al arrancar.
En dicha comparativa hecha por el programa inglés se aprecia la ventaja del McLaren durante varios metros, hasta que a velocidades muy altas el Bugatti finalmente lo adelanta.