El TF, pese a algunos problemas relacionados a su calidad de fabricación, se ha hecho un lugar en los corazones de muchos conductores gracias a las sensaciones que transmite al volante y por su buen comportamiento al afrontar una carretera revirada. Tal como el Mazda Mx-5, es un paquete divertido a un precio razonable.
Contrario a lo que muchos podrían esperar, el nuevo modelo no estará basado en el veterano descapotable de motor central que se ha comercializado desde los años noventa. Será un producto pensado desde ceros incluso por concepto: hablamos ahora de un auto más tradicional con el propulsor colgado delante del habitáculo.
El cambio es también evidente en la gama de motores, que según informa Auto Express podrán ser de gasolina, mientras que General Motors será el proveedor de un Turbo Diesel. Hasta un híbrido se contempla entre los planes de desarrollo.
El lanzamiento del renovado TF estaría previsto para el año 2013, casi veinte años después de la aparición del modelo original en el cual se basa su predecesor.