La Qashqai no cambia mecánicamente, dejando sus motores de gasolina de 1,6 y 2,0 litros, o diésel de 1,5 litros turbo, intactos. De la misma manera se seguirán ofreciendo en el mismo nivel de configuraciones mecánicas (4×4 o 4×2, manual o con caja CVT), y el nivel de equipamiento no variará demasiado. Se seguirá ofreciendo en carrocería para 5 o 7 personas.
Lo que sí cambia es la carrocería, que se ve mucho más fresca y atractiva. El frontal, que luce más largo, alberga a unos faros trapezoidales con un enrejado tipo panal de abejas. Ambos parachoques ahora son más prominentes y deportivos. La trasera no ha sufrido tantos cambios, apenas las luces cambian su diseño y adoptan bombillos tipo LED. Estas diferencias ayudan a que su coeficiente aerodinámico baje de 0,34 a 0,33, lo cuál reducirá sensiblemente su consumo de combustible.
Otros cambios destacables son el nuevo diseño de ruedas, así como un tablero de instrumentos de nuevo diseño y mucho más legible. En su interior también mejora la calidad de algunos acabados, y recibe una pequeña guantera central nueva.
La Qashqai representa en Europa lo que la Rogue en USA, y dado que fueron lanzadas al mismo tiempo y cuentan con un ciclo de vida similar, no se te haga raro si en Detroit o New York 2010 veas la primera actualización de la Rogue para suelo norteamericano.