La razón por la que los carros de Chrysler han sido llamados a revisión es un clip de retención en el "booster" de los frenos, que estaría mal instalado en algunos de los autos, mientras que en otros simplemente faltaría podría causar una falla imprevista de frenos con el potencial peligro de accidente consecuente.
Los productos afectados se reparten entre año-modelos 2009 y 2010 e incluyen la Dodge Ram, el Chrysler Sebring junto a su equivalente, el Dodge Avenger; mismo caso de la Jeep Liberty/Cherokee y la Dodge Nitro; y también de las Jeep Grand Cherokee y Commander.
La cifra exacta es de 24,177 unidades y Chrysler estará empezando el llamado a revisión en los próximos días, aunque si alguno de sus clientes ya arregló el problema antes, la compañía le devolverá su dinero.