Después de afrontar pérdidas multimillonarias y una complicada transición hacia la electrificación, Stellantis ha registrado un sólido segundo trimestre de 2026, con unos ingresos netos de 43.500 millones de euros, un 13% más que en el mismo periodo del año anterior. El principal motor de este crecimiento ha sido Norteamérica, donde la compañía ha recuperado protagonismo gracias al excelente comportamiento comercial de sus vehículos de mayor tamaño y con motores de combustión.
El gran protagonista ha sido el Jeep Grand Wagoneer, rival directo del Cadillac Escalade, cuyas ventas minoristas crecieron un 43% interanual. A este éxito se suman la Ram 1500 y el Dodge Durango, ambos con un incremento del 9%, además del Chrysler Pacifica, que aumentó un 7%. Estos resultados permitieron que la cuota de mercado de Stellantis en Norteamérica ascendiera hasta el 7,4%, consolidando la recuperación de la compañía en uno de sus mercados más importantes.
Lejos de abandonar los propulsores tradicionales, Stellantis ha reforzado su oferta de motores de gasolina, una estrategia que está dando excelentes resultados. Entre las novedades destaca la Ram 1500 TRX SRT, equipada con un impresionante motor HEMI V8 sobrealimentado de 6,2 litros y 777 CV, una cifra que incluso supera la potencia de la Ford F-150 Raptor R de fábrica.
La firma también ha ampliado la gama del Dodge Charger con la versión Sixpack, equipada con un motor de seis cilindros en línea biturbo de 3,0 litros, mientras que el Dodge Durango recupera el protagonismo del legendario HEMI V8 como mecánica de serie. De hecho, la edición especial R/T 392 agotó todas sus reservas en apenas seis horas, demostrando que la demanda por los motores de altas prestaciones sigue muy viva en el mercado estadounidense.
Los buenos resultados no se limitan únicamente a Norteamérica. Sudamérica también experimentó un crecimiento del 6%, mientras que el beneficio operativo ajustado alcanzó los 773 millones de euros y el flujo de caja libre industrial ascendió a 1.000 millones de euros durante el segundo trimestre. No obstante, Stellantis continúa afrontando importantes costes derivados de los aranceles, que podrían situarse entre 1.000 y 1.200 millones de euros a lo largo de 2026.
Pese a ello, la compañía mantiene intacta su estrategia FaSTLAne 2030, mediante la cual destinará el 70% de sus inversiones a marcas como Ram, Jeep, Peugeot y Fiat, además de su división de vehículos comerciales Pro One. El objetivo es reforzar especialmente la presencia de Ram y Jeep en Norteamérica, donde la marca de pick-ups aspira a vender alrededor de 825.000 unidades anuales en 2030, confirmando que los grandes SUV y las camionetas siguen siendo la clave del crecimiento de Stellantis.