Tesla Cybertruck, del fenómeno viral al fracaso comercial: los motivos que aceleraron su final

El Tesla Cybertruck nació en noviembre de 2019 como uno de los proyectos más ambiciosos de Elon ...
07/11/2026

Rancez Damian

El Tesla Cybertruck nació en noviembre de 2019 como uno de los proyectos más ambiciosos de Elon Musk. Su carrocería de acero inoxidable, sus líneas angulosas y su estética inspirada en la ciencia ficción generaron una enorme expectación, aunque su presentación quedó marcada por un episodio inesperado: dos cristales se agrietaron durante una demostración en la que la marca pretendía demostrar su resistencia. Aquel momento se convirtió en una de las imágenes más recordadas de su lanzamiento.

La expectación inicial parecía respaldar el proyecto. Tesla anunció que había recibido 250.000 reservas durante los primeros cinco días, con depósitos reembolsables de 100 dólares. Sin embargo, fabricar aquella pick-up resultó más complicado de lo previsto: el inicio de producción, inicialmente anunciado para 2021, se retrasó por problemas de desarrollo y suministro. Las primeras unidades salieron de la Gigafactoría de Texas en 2023 y las entregas a clientes comenzaron en noviembre de ese año.

Los problemas que transformaron una promesa en un proyecto cuestionado

Uno de los golpes más importantes llegó con el precio. En su presentación, Tesla había anunciado versiones desde 39.900 dólares, pero el modelo de producción terminó llegando al mercado con tarifas considerablemente superiores. Además, los precios cambiaron en distintas ocasiones y, justo antes del anuncio sobre el futuro de la fabricación, las versiones anunciadas alcanzaban 82.490 dólares para la variante de tracción total, 92.490 para la Premium y 102.490 para la Cyberbeast. La distancia respecto a la promesa inicial complicó su atractivo para muchos compradores.

La fiabilidad también se convirtió en un asunto delicado. Desde el comienzo de las ventas a finales de 2023, el Cybertruck acumuló 11 llamadas a revisión, algunas relacionadas con actualizaciones de software y otras con reparaciones físicas. Entre los episodios más destacados estuvieron el problema con una pieza del acelerador que podía desprenderse y quedar atrapada en el revestimiento interior, y la llamada a revisión de 2025 por una barra luminosa que podía despegarse del vehículo.

Las cifras comerciales terminaron de mostrar la dificultad para convertir la expectación en demanda sostenida. Según estimaciones de Kelley Blue Book, Tesla vendió 38.965 Cybertruck en Estados Unidos durante 2024, pero la cifra cayó a 20.237 unidades en 2025, un retroceso cercano al 48%. El resultado quedó muy lejos de las 250.000 unidades anuales que Musk había llegado a plantear como objetivo, y las ventas siguieron debilitándose durante los primeros nueve meses de 2026.

A estos obstáculos se sumó la controversia alrededor de la figura de Elon Musk y la imagen pública de Tesla. El diseño polarizador del vehículo ya dividía opiniones entre quienes lo consideraban una apuesta revolucionaria y quienes lo veían demasiado radical para una pick-up convencional. La creciente exposición política de su fundador también provocó rechazo entre algunos consumidores, mientras que otros propietarios defendieron el modelo por su tecnología y personalidad. El Cybertruck acabó convertido en un símbolo cultural que trascendía el mundo del automóvil.

El desenlace llegó el 6 de noviembre de 2026, cuando Musk anunció que Tesla reducirá progresivamente la producción del Cybertruck en su fábrica de Texas hacia mediados de 2027 para liberar capacidad destinada al robotaxi Cybercab. La compañía no ha aclarado si trasladará la fabricación a otra instalación o si el modelo desaparecerá por completo, por lo que todavía no puede hablarse de una cancelación definitiva en todos los mercados. En cualquier caso, el anuncio marca un giro significativo para una de las apuestas más llamativas de la historia reciente de Tesla.