Tesla Roadster: el coche eléctrico de Elon Musk que podría levitar durante siete segundos y desafiar las ...

Tesla ha vuelto a revolucionar el mundo del motor con el nuevo Roadster equipado con tecnología de ...
26/10/2026

Rancez Damian

Tesla ha vuelto a revolucionar el mundo del motor con el nuevo Roadster equipado con tecnología de SpaceX, un deportivo eléctrico que pretende ir mucho más allá de la aceleración y la velocidad máxima. Durante su presentación en octubre de 2026, el prototipo realizó maniobras espectaculares, incluidos saltos y movimientos en el aire mediante propulsores. La propuesta más llamativa es la posibilidad de mantener el vehículo suspendido durante unos segundos, una capacidad que podría convertirlo en uno de los proyectos más sorprendentes de la industria automovilística.

La idea de un coche capaz de elevarse del suelo no es nueva en los planes de Elon Musk. Desde que Tesla anunció la segunda generación del Roadster en 2017, el empresario ha mencionado la posibilidad de incorporar un paquete tecnológico desarrollado con SpaceX. Sin embargo, el proyecto acumuló retrasos durante años y la demostración pública no llegó hasta octubre de 2026. Tesla prevé iniciar la producción en 2028, aunque todavía no ha detallado todos los datos técnicos ni confirmado que cada una de las maniobras mostradas vaya a estar disponible en los vehículos de serie.

Cómo funcionaría el sistema que permite al Roadster elevarse

La tecnología propuesta utiliza propulsores de gas frío que expulsan aire almacenado a alta presión, en lugar de recurrir a motores de combustión convencionales. Este principio permite generar impulsos breves para modificar el movimiento del vehículo, mientras que un sistema de ventiladores puede contribuir a mantenerlo pegado al suelo en determinadas condiciones. La combinación de ambas soluciones busca mejorar la aceleración y permitir maniobras poco habituales en un automóvil. No obstante, el funcionamiento real dependerá de la configuración definitiva, el peso del coche y la cantidad de gas disponible en los depósitos.

La cifra de siete segundos de suspensión procede de estimaciones técnicas sobre una posible versión extrema del Roadster, conocida como Rocket, y no debe interpretarse como una autonomía de vuelo confirmada por Tesla. Los cálculos publicados apuntan a que un sistema de propulsores podría elevar el coche durante un intervalo muy corto, siempre que se cumplan determinadas condiciones de peso y presión. En otras palabras, se trataría de un salto o una levitación momentánea, no de un vehículo capaz de volar durante kilómetros como un avión o un helicóptero.

Tesla ha presentado distintas configuraciones para el deportivo, entre ellas Performance, Thrust y Rocket. La versión Performance estaría centrada en las prestaciones convencionales, mientras que Thrust añadiría propulsores para mejorar la aceleración. La variante Rocket, planteada con una configuración de una sola plaza, incorporaría el sistema más ambicioso para realizar movimientos en distintas direcciones. La marca todavía debe concretar qué prestaciones llegarán finalmente a producción, así como el precio definitivo de cada versión y las condiciones de uso de esta tecnología.

El Roadster también promete cifras extraordinarias sobre el asfalto. Durante la presentación, Tesla afirmó que el prototipo podía acelerar de 0 a 60 millas por hora en menos de un segundo y superar las 230 millas por hora de velocidad máxima, objetivos que todavía deberán verificarse en condiciones independientes y en un modelo de producción. Su sistema eléctrico pretende combinar una aceleración extrema con una carrocería deportiva de dos plazas. Sin embargo, añadir depósitos presurizados, propulsores y otros dispositivos implica desafíos de peso, seguridad, mantenimiento y homologación que podrían limitar el uso de estas funciones en carreteras públicas.

La gran incógnita es si el sistema de levitación tendrá una utilidad práctica o quedará como una demostración tecnológica reservada a circuitos y exhibiciones. Elevar un coche de varias toneladas exige una fuerza considerable y plantea riesgos adicionales si se pierde el control durante el descenso. Por eso, el Roadster no debe considerarse un coche volador convencional ni un vehículo autorizado para despegar en cualquier lugar. Si Tesla consigue llevar parte de esta tecnología a producción, su principal atractivo podría seguir siendo la aceleración y la ingeniería experimental, mientras que la levitación quedaría como una función extraordinaria de uso muy limitado.