Tesla ha vuelto a encontrarse con un importante límite regulatorio en su expansión de los Robotaxi. La compañía solicitó aproximadamente 5.000 permisos para operar vehículos autónomos en Las Vegas, una cifra que demuestra la ambición de su estrategia de conducción autónoma. Sin embargo, la respuesta de la Nevada Transportation Authority (NTA) fue mucho más restrictiva de lo que esperaba el fabricante.

La autoridad de transporte de Nevada concedió finalmente un permiso para una flota máxima de solo 10 vehículos completamente autónomos. Además, estos coches no podrán circular libremente por toda la ciudad, ya que deberán utilizar un corredor previamente aprobado por las autoridades, situado en una zona del Strip donde la velocidad máxima permitida es de 45 mph.
Las restricciones no terminan ahí. Los Robotaxi tampoco podrán recoger pasajeros a menos de un cuarto de milla del aeropuerto, mientras que cada vehículo deberá estar claramente identificado con la palabra «Robotaxi». Antes de comenzar cada trayecto, los pasajeros tendrán que recibir una notificación indicando que están viajando en un vehículo autónomo.
El permiso también establece que las operaciones deberán contar con una supervisión humana adecuada, siguiendo los estándares establecidos por la Society of Automotive Engineers. La decisión supone un importante contraste con la estrategia que Tesla está desarrollando en otros lugares y evidencia que las autoridades estatales mantienen una postura especialmente prudente ante la expansión de los vehículos autónomos.

La decisión de Nevada llega mientras Tesla incrementa su apuesta por la conducción autónoma y por el futuro Cybercab, una plataforma concebida para servicios de transporte sin conductor. En Austin, Texas, la compañía opera actualmente con vehículos que, según la información proporcionada, circulan sin un monitor de seguridad desde enero de 2026. Nevada, sin embargo, ha decidido aplicar condiciones considerablemente más estrictas.
La situación tampoco ha generado entusiasmo en Clark County, que se ve directamente afectado por las operaciones de estos vehículos aunque no sea la entidad que autoriza este tipo de transporte en sus carreteras. El contraste entre las 5.000 unidades solicitadas y las 10 finalmente autorizadas deja claro hasta qué punto las autoridades quieren controlar el crecimiento de esta tecnología en Las Vegas.
El movimiento encaja con la evolución de Tesla desde su fundación en 2003. La compañía lanzó el Roadster en 2008, llegó al NASDAQ en 2010 y posteriormente amplió su gama con los Model S, Model X, Model 3 y Model Y. En 2023 comenzó las entregas del Cybertruck y, desde 2026, la estrategia de la compañía está cada vez más vinculada a la conducción autónoma y la plataforma Cybercab.
Para Tesla, Las Vegas representa un escenario especialmente atractivo por la enorme actividad turística y económica del Strip, pero la autorización demuestra que el crecimiento de los Robotaxi dependerá tanto de la tecnología como de la regulación. Por ahora, la compañía tendrá que conformarse con una pequeña flota de prueba mientras las autoridades de Nevada evalúan cómo funcionan sus vehículos autónomos en condiciones reales.